José Díaz أُعيد تغريده

A mí, la verdad, sí me gusta que un jugador naturalizado como Julián Quiñones represente a México.
Imagínense lo que debe significar para él haber salido de su país a los 17 años para perseguir un sueño, construir su vida aquí, ser arropado por nuestra gente, convivir con nuestra cultura y triunfar en el futbol mexicano.
Después de años de esfuerzo, críticas, burlas y, muy probablemente, de vivir momentos de racismo y clasismo, hoy es uno de los rostros de nuestra selección en un Mundial.
Supongo que, en su corazón, debe sentir un amor enorme por México. Incluso más grande que el de muchos que nacimos aquí y que nunca hemos tenido que luchar por ganarnos un lugar.
Porque cuando algo te cuesta años de trabajo, sacrificio y paciencia, aprendes a valorarlo de una forma distinta.
Y debe ser una sensación increíble ponerse la camiseta de México y representar al país que le cambió la vida.

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