Inma Martín retweetet

“El reloj no suena, pero corre.”
No te das cuenta. Al principio crees que hay tiempo para todo: para decir “te quiero”, para pedir perdón, para abrazar más largo o mirar con calma. Crees que esa llamada puede esperar. Que ese plan se puede hacer la semana que viene. Que esa persona va a estar ahí siempre.
Y un día te das cuenta de que no.
De que todo lo que parecía urgente era ruido. Y que lo importante —aquello que te hacía sentir vivo— ya no está.
Porque el tiempo no avisa.
Se va.
Y cuando lo hace, solo queda una pregunta que nadie responde: ¿por qué no lo hiciste antes?
Así que aprovecha. No dejes para mañana ese paseo, ese beso, esa conversación pendiente.
Porque al final, cuando el tiempo se acaba… lo demás, todo lo demás, ya no importa.
Español























