
El 6 de febrero del 2025, Santiago Caputo recibió un llamado de Karina Milei pidiéndole que se dirigiera a su despacho. Durante la breve charla, la secretaria general no especificó la razón de la convocatoria, por lo que el asesor caminó lentamente y en soledad los pocos pasos que separan el Salón Martín Fierro de la vieja Jefatura de Gabinete. Además de El Jefe, apenas abrió la puerta se encontró con el Presidente, Lule Menem y Pilar Ramírez. Sobre la mesa principal había una ficha de afiliación y una lapicera. En uno de los lados, esperaba también impaciente un fotógrafo. Durante esos minutos, Milei se mostró exultante y animado con que su asesor haya decidido finalmente afiliarse al partido de su hermana. Sucede que Caputo jamás tuvo la intención de sumarse orgánicamente a LLA. Lule, señalado como el estratega de la emboscada interna, puso su mejor cara de triunfo para la fotografía. Caputo, en tanto, camufló como pudo su incomodidad. Sin embargo, antes de ponerle su firma al documento se encargó de completar el papel con datos falsos. Por esa razón su nombre nunca figuró en el padrón, como bien contó Manu Jove. Al parecer en la cúpula de LLA entendieron el mensaje y no insistieron con el tema. Es decir, que Caputo no esté afiliado no tiene que ver con un bloque de los Menem. Aún así, ¿cuál de los dos sectores creen que ganó esta pulseada? Les dejo la respuesta política a ustedes.


















