Alexander Gómez 리트윗함

Abril: el mes que expone la vulnerabilidad estructural de la dictadura sandinista. Para la dictadura sandinista, abril constituye un recordatorio anual ineludible de su ilegitimidad crónica y su fragilidad estructural. En 2018, una protesta inicial contra reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) derivó en un rechazo masivo y generalizado a la corrupción sistémica, el nepotismo y el autoritarismo consolidado. La respuesta de la dictadura sandinista fue una represión sistemática y letal: más de 325 asesinatos, miles de heridos y torturados, y más de 50.000 exiliados forzados.Lejos de asumir responsabilidad por estos crímenes de lesa humanidad, la dictadura sandinista impuso por ley que abril sea declarado “Mes del Pueblo que Defiende la Paz”, obligando a actos propagandísticos masivos con el fin de borrar la memoria de las víctimas y reescribir la masacre como una supuesta “victoria”.Este control coercitivo de la narrativa revela, de forma irrefutable, lo que la dictadura sandinista tiene en contra: la ausencia absoluta de legitimidad popular, el aislamiento internacional sostenido, una economía artificialmente sostenida por remesas y el apoyo de regímenes autoritarios, y el pánico permanente a que la verdad histórica reactive cualquier forma de disidencia. Abril no simboliza fortaleza; expone, de manera contundente, la podredumbre inherente de una organización criminal que solo se sostiene mediante el terror institucionalizado, las cárceles políticas y la supresión total de las libertades fundamentales. Su proclamada “paz” no es más que miedo impuesto, porque la dictadura sandinista sabe que, sin él, su poder se derrumbaría.
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