madurar es volver a conectar con la chica rara de 14 años que llevás dentro, que sabía exactamente quién era antes de que el mundo intentara convencerla de lo contrario
No tienes que ser la mariposa de todos. Mejor sé una abeja. Ocúpate de lo tuyo, construye tu miel y aprende a poner límites… incluso si a veces tienes que picar a quien no los respete.
Mi psico me dijo algo que se ha vuelto mi mantra…
“Nombra la emoción… elige dónde colocarla, déjala que te atraviese y después despréndete”.
De las cosas más complejas y valiosas.