@acmartin_01 Había 6 o 7 temáticas a elegir en un mismo sitio, el nuestro era por equipos y había que abrir una caja que contenía otras cajas, con pistas por toda la habitación para poder salir antes que el otro equipo. Este era rollo militar con mapas y coordenadas pero había más temas.
@futbolgate_ES@Hechi9248 Viendo el video se aprecia como los periódicos y comentaristas de TV cambiaron su forma de ver todo. Está claro que la técnica fue perfeccionada con el paso de los años hasta lograr el silencio de unos y la negación de otros. Quién pagó eso y como?.
En este archivo de la Vanguardia, podemos apreciar como en 1996, ya existían tensiones y ”sospechas“ con el trio que componían el CTA y Comité de designación, del que hacia parte Enriquez Negreira.
#Barçagate
Pues he podido saber una cosa que os va a hacer gracia (es un decir).
Del CTA llamaron a Busquets Ferrer para regañarle… no por haber pitado ese penalti, sino por haber reconocido ante Isi Palazón que se había equivocado al señalarlo.
“Tú eso lo tienes que negar siempre”.
¿Cómo os quedáis?
Estuve escuchando los (desde mi punto de vista, erróneos) debates en tele y radio sobre Vinicius y tengo que añadir varias cosas.
LaLiga ha abierto una investigación por los insultos racistas contra Vinícius en el estadio Carlos Tartiere. El propio Real Oviedo ha prometido llegar hasta el final. Sin embargo, mientras las instituciones se mueven, el DEBATE MEDIÁTICO en España vuelve a quedarse en el mismo punto: se reconoce la causa del enfado del brasileño —los insultos racistas—, pero se le reprocha el resto de su comportamiento.
Se repite una letanía: “sí, le insultan, pero debería comportarse mejor”. Como si se pudiera SEPARARSE UNA COSA DE LA OTRA. Como si no formaran parte de un mismo proceso.
Cuando Vinícius se encara con la grada o gesticula que el rival descenderá a Segunda, se interpreta como una actitud arrogante, fuera de lugar. Pero esa reacción NACE DEL MISMO LUGAR que sus protestas contra el racismo: una lucha constante contra un entorno hostil.
El sociólogo W.E.B. Du Bois lo describió hace más de un siglo con el concepto de doble conciencia: “Siempre se siente esta doble identidad: ser un mismo y, al mismo tiempo, verse a través de la mirada de los otros”. Eso vive Vinícius: es él mismo, alegre, desafiante, competitivo; pero constantemente percibido desde una mirada blanca que le exige calma, docilidad y sonrisa permanente.
El problema no es sólo lo que se dice, sino quién lo dice. En la radio y la televisión deportivas en España las voces son, en su inmensa mayoría, de hombres blancos. Muy pocas mujeres, y apenas periodistas negros. Esto no implica racismo explícito, pero sí una falta de diversidad que empobrece el análisis.
Stuart Hall lo advirtió: “Los medios no sólo transmiten información, construyen significados”. Si todos los que construyen esos significados parten de experiencias semejantes, las conclusiones serán limitadas. No se trata de mala fe, sino de un marco cultural homogéneo que no alcanza a comprender lo que implica sufrir racismo en el día a día.
Frantz Fanon, en ‘Piel negra, máscaras blancas’, lo expresó con claridad: “El hombre negro tiene que luchar dos veces más para ser aceptado como hombre”. Esa sobrecarga se traduce en rabia, en tensión, en gestos que desde fuera parecen excesivos. Pero vistos desde dentro son pura supervivencia. Cuando la prensa española reclama que Vinícius se limite a “jugar y callar”, reproduce lo que el sociólogo Eduardo Bonilla-Silva llama “racismo sin racistas”: marcos culturales que no insultan directamente, pero que culpan al propio afectado de su reacción.
Yo mismo soy hombre blanco, y sé que nunca comprenderé del todo lo que significa vivir el racismo. Pero en el Reino Unido aprendí a escuchar voces diversas y a reconocer que la riqueza del debate sólo surge cuando se incorporan experiencias distintas: de raza, de género, de clase, de orientación sexual. La teórica Sara Ahmed lo resume bien: “La diversidad no es un adorno institucional, sino una práctica de transformación. Sin voces diversas, las instituciones repiten el mismo discurso de siempre”.
No acuso a la prensa española de ser racista. Pero sí de no hacer lo suficiente para variar el discurso. En el caso de VinIcius, eso tiene consecuencias claras: se acepta que sufre racismo, pero se le reprende cuando responde con su carácter. Para mí, AMBAS COSAS SON LO MISMO: resistencia frente a un mundo que le quiere encajado en un molde ajeno.
El día que la prensa entienda que sus gestos, sus protestas y su manera de jugar son inseparables de su experiencia, el análisis será más justo. Y, sobre todo, más humano.
@MoleculaGC Como comprenderás, no voy a entrar a medirme la polla con alguien que necesita llamar a su hermano para poder siquiera bajarse la cremallera del pantalón. Ahora, arrea, que ya te he dado suficiente entretenimiento por hoy y algunos todavía tenemos trabajo. Un abrazo, molécula.
Nos apetece mucho pasar a la mañana para tener más análisis y porque es un nuevo reto profesional, pero en mi caso particular además era una obligación vital. Con el horario anterior, ahora que mi hijo empieza la guardería, sólo iba a poder verle un rato. No era una opción.
@JesusBengoechea Hoy @diarioas y @marca publican cada uno un articulo sobre la “polemica” de Mastantuono, y son prácticamente idénticos, en algunos casos con párrafos calcados…¿quién ha escrito en realidad ese artículo y ha ordenado a ambos diarios su publicación?
20 añitos cumple hoy mi hijo. Y no puedo estar más orgulloso del hombre en el que se va convirtiendo a pesar de las curvas que todos tenemos que negociar. Buena gente, estudia, trabaja, amante de los animales…que mas se puede pedir. Que sea feliz