Martha Elena Restrepo
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La nueva primera dama está que se devuelve para Italia, me dijeron que ya tuvo pelea marital con Barbie Presidente por obligarla a untarse de pueblo.

La única manera de hacer los recortes fiscales que se propone De La Espriella es subir los impuestos al consumo y bajar el umbral para declarar renta. Es decir, exprimir a los pobres, pues la derecha jamás tocará el patrimonio de los ricos. Bienvenidos a la "patria milagro".

Por favor, que no se nos olvide @Betocoralg más de una semana detenido por los Estados Unidos, un colombiano siendo torturado y presionado por pensar diferente. No lo dejemos solo.

Que estoy muy orgullosa de Él, de todo su proceso, orgullosa de una campaña limpia y decente. Que soy una de esos 12 millones 700 mil que votaron por Él y que esperaré 4 años más, para que se vuelva a lanzar y lo elijamos Presidente!.. @IvanCepedaCast

La fe de converso de ADLE es tan falsa como su peluquín, yo realmente siento pena por los millones de colombianos que por su odio irracional a Petro decidieron creerle. Es el arquetipo del falso mesías, con descaro manosea la espiritualidad de la gente para hacerse aún más rico.

Hombre, ¿qué se sentirá ganar y no poder disfrutar el triunfo por estar restregándoselo al adversario?




El presidente Gustavo Petro, le entrega a Abelardo de la Espriella un país con una vara extremadamente alta, y difícil de superar. Hasta la fecha de hoy Colombia mantiene indicadores como inflación controlada, desempleo de un dígito, reducción de la pobreza, estabilidad cambiaria y crecimiento económico, el desafío de su gobierno no será rescatar al país, sino demostrar que puede superar los resultados del gobierno de Gustavo Petro. Su principal problema será que gran parte de su discurso de campaña estuvo construido sobre promesas que requieren reformas legales e incluso constitucionales de enorme complejidad. Con un Congreso fragmentado, una oposición fuerte y unas cortes con agenda propia, muchas de esas propuestas se quedarán en meros anuncios. Además, llega al poder después de una elección extraordinariamente cerrada, en un país profundamente dividido. Gobernar con la mitad de la población en desacuerdo con su proyecto político limitará su margen de maniobra y hará que cualquier reforma que intente encuentre resistencia social y política. Su alineamiento con Washington y los compromisos asumidos con la administración Trump causarán repulsión en gran parte de la población, por no decir en la mayoría. Mi pronóstico es que será un gobierno de alta confrontación política, con una narrativa permanente de orden y autoridad, ningún avance en materia de seguridad, por el contrario, crecera la conflictividad, y el desastre institucional. Lo que traerá enormes dificultades para materializar las transformaciones estructurales que prometió. Muchas de sus propuestas chocarán con los límites institucionales, presupuestales y constitucionales del Estado colombiano. Si su cacareado “país milagro” recibe una Colombia con indicadores macroeconómicos favorables, la pregunta no será si De la Espriella puede prometer más, sino si realmente puede gobernar mejor. Y superar una economía estable, reducir aún más la pobreza, mejorar el empleo y mantener la gobernabilidad en un país polarizado es mucho más difícil que ganar una elección. El balance final es que sus promesas terminarán estrellándose contra la realidad del país.


Dado el vergonzoso comportamiento electoral de Boyacá a favor del tigre invasor, hay gente diciendo que, en adelante, enfocarán su turismo y consumo cultural en los Pueblos del Sur como Cauca, Nariño y regiones de periferia como el Chocó. Dura lección para el turismo de Boyacá.

No olvidaré que Petro se paró sin ningún reparo contra el genocidio en Palestina. No tuvo miedo de nombrarlo como tal desde el minuto uno. Que nos hagan creer que este fue un gobierno nefasto es cederles más victorias. Petro lo hizo bien, Cepeda lo habría hecho aún mejor.


Acabo de ver ese trino de Tomás Uribe negando la presión de los grupos armados y de la participación ilegal del gobierno de Petro en las pasadas elecciones. Sinceramente, hay que jubilar a esa gente. Se ha convertido en una piedra en el zapato. Por suerte apareció Abelardo.

