Pablo 🐦⬛
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Cómo es posible que un periódico publique una afirmación tan irresponsable y que Petro salga inmediatamente a repetirla como si fuera una verdad económica revelada? Porque eso es exactamente lo que acaba de pasar. Una columna en El Espectador afirma que la inversión extranjera directa en El Salvador “ha sido un 25 % menor desde que Bukele es presidente”. Y Petro, feliz, la replica porque encaja perfecto en su obsesión ideológica: todo lo que no sea él es “extrema derecha”. El problema es que cualquier persona seria hace algo elemental, revisar fuentes. Y la fuente más importante en materia de inversión extranjera en El Salvador no es una columna de opinión. Es el propio Banco Central de Reserva de El Salvador. Y qué muestran los datos? Que para 2025 El Salvador reportó un flujo neto de inversión extranjera directa de USD 474,8 millones. Además, medios salvadoreños registraron que en el primer trimestre de 2025 la IED creció 64 % frente al mismo período de 2024. Entonces no estamos frente a un análisis económico serio, estamos frente a propaganda ideológica reciclada. Petro toma una frase de una columna, la convierte en dogma económico y la usa para alimentar su narrativa favorita: “si no soy yo, es extrema derecha”. Así funciona el pobrecismo ilustrado, primero concluye; después busca cualquier frase que le sirva de “evidencia”. No importa si los datos reales contradicen el relato. No importa si las cifras completas cuentan otra historia. No importa si la fuente es una columna de opinión y no un informe técnico. Porque el objetivo nunca ha sido entender la realidad. El objetivo siempre ha sido acomodarla al ego del caudillo.


















