

Hugo Mena
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@HugoMena19
En LinkedIn PhD Economía - USA Académico en USA, México y Chile (25 años) Ex Rector Universidad Privada-Ecuador Acérrimo partidario de la Democracia













COMENTARIOS Pintas a Barrel como una especie de superhombre. 1. Fase de estabilización: orden y confianza mínima ...."garantizar estabilidad institucional básica, seguridad jurídica inicial y control de riesgos sistémicos (corrupción, fuga de capitales, redes ilícitas)". ¿Seguridad jurídica y control de riesgos sistémicos? ¡Le pides demasiado! 2. Fase de recuperación: arquitectura económica y capital internacional. "Generación de confianza para organismos multilaterales (FMI, Banco Mundial, BID)". Se está lideando con una cleptocracia. El Gobierno de EEUU carece de control sobre la ejecución del gasto corriente del sector público (FMI = X) . Sólo podría controlarse la ejecución del gasto de capital. Proyectos específicos. Pero eso requiere una infraestructura de control de gestión que va mucho más allá de una sola persona. No creo que sea aceptado por el Banco Mundial ni el BID. "Articulación de garantías para acreedores y nuevos inversionistas." Esto requiere de condiciones de seguridad jurídica y estabilidad institucional inexistentes. Incompatible sin cambio político. 3. Fase de “gravitación democrática”: institucionalidad sostenible. ...."un proceso donde la estabilidad económica genere condiciones para la institucionalización política". En este caso es al revés. Tu Conclusión: "convertir confianza externa en estabilidad interna". No existe "confianza externa" posible en este contexto político-institucional. Lo que señalas es válido ex post : cuando se inicie la transición a la democracia, es decir, una vez extinguido el régimen e instalado un nuevo gobierno, electo por el pueblo. Mi conclusión: si bien estimo que este cambio es positivo, no le atribuyo una significancia tan alta. Su gestión no será autónoma: se inserta en la actual estrategia hacia Venezuela del Pdte. Trump, la cual posee algunas falencias que la ralentizan : x.com/HugoMena19/sta…













SUGIERO ESTE ESQUEMA ANALÍTICO PARA ENTENDER LA COYUNTURA POLÍTICA VENEZOLANA. (clic dos veces para ver letras en negritas) * 3 de enero = marcó rumbo. El régimen sale por la fuerza, auspiciada por EEUU. ¡Gran cosa! El objetivo declarado por el gobierno de EEUU es neutralizar un conglomerado criminal narco terrorista transnacional que amenaza la seguridad nacional de los EEUU. El objetivo de los venezolanos es nominalmente distinto, pero converge en lo mismo: restaurar la libertad y democracia. *4 de enero en adelante: gobierno de EEUU define características del período de pretransición a la democracia. Implementa estrategia acorde. *Objetivo de dicha estrategia. Inducir la mayor autodestrucción del régimen posible, a través de una serie de cambios compulsivos en el ámbito económico e institucional. La Administración de Trump instaló una especie de protectorado informal, fáctico y coercitivo, sin autonomía interna de sus autoridades. Venezuela se transformó, así, en un Estado tutelado sujeto a una amenaza creíble de uso de la fuerza. Las fuerzas armadas siguen desplegadas en el mar Caribe, listas para actuar en Venezuela en cualquier momento. * ¿Qué mecanismo específico emplea el gobierno de EEUU para ir induciendo tales cambios? Escoge un “alfil” representativo del poder ejecutivo del régimen, que actúa bajo coacción: Delcy Rodríguez (vicepresidenta interina, a partir de la captura de Maduro). Ella sigue “instrucciones” emanadas de Washington. Delcy Rodríguez es el "alfil obediente" de la Casa Blanca. Por definición, cualquier “alfil” carecerá de legitimidad de origen. No importa para dicha estrategia. Esta inédita estrategia es un tanto maquiavélica y tiene un alto componente de pragmatismo, desligado de consideraciones éticas vinculadas al prontuario (en materia de violaciones a los DDHH, narcotráfico y corrupción) de los que desempeñen el rol de “alfil”. El gobierno de Trump escogerá sus “alfiles” bajo un criterio de selección exclusivamente pragmático, a saber, si le sirve o no para lograr un determinado objetivo específico. *Emergen dos narrativas paralelas: una permanente e inamovible (Marco Rubio) y otra variable, pragmática, funcional y adaptativa (Pdte. Trump). Ambas narrativas pueden no ser siempre coincidentes, pues cumplen fines distintos. Washington está plenamente consciente de esto. La primera narrativa juega un rol pasivo, discreto, pero es la relevante para el rumbo subyacente de mediano plazo asociado a la estrategia. La segunda desempeña un rol activo, pragmático y coyunturalmente adaptativo, cuyo único fin es maximizar la eficacia y tiempo de permanencia de su “alfil obediente”. El presidente Trump "le soba el lomo" constantemente a Delcy Rodríguez con amables adjetivos y reconocimientos. Es capaz de nominarla como “representante legítima de Venezuela” (sabe que es una denominación transitoria, no oficial), suspenderle (transitoriamente) las sanciones, o decirle "pretty woman", si ello le sirve para que siga siendo su alfil obediente. Ella sabe que su función tiene fecha de término (aunque desconocida), pero está esperanzada en que su "buen comportamiento" con el pdte. Trump le permita eventualmente borrar cualquier acusación en su contra en tribunales norteamericanos y exiliarse a disfrutar de su fortuna. No es para nada claro que tal esperanza sea realista. Pero ella se la juega, no tiene opción pues su vida o libertad están amenazadas. Ella encabeza una mafia y patrocina otras. Y las mafias siempre funcionan bajo la máxima de "sálvese quien pueda". No les importa el resto. *Principal falencia estructural de dicha estrategia: Metodología de implementación supone una dictadura. Obedecer instrucciones bajo coacción no solo requiere estar dispuesto a hacerlo, sino también contar con el poder necesario para implementar las instrucciones. Aquí está, a mi juicio, la falencia estructural de esta inédita estrategia norteamericana. En efecto, utilizar un solo “alfil” sería eficiente para implementar esta estrategia si se tratara de una dictadura (como la cubana), en que la vicepresidente interina tuviese un poder omnímodo. No es el caso. Tampoco lo tenía Nicolás Maduro. El régimen político venezolano no es una dictadura, es un régimen inédito: una narco cleptocracia criminal totalitaria. Se trata de una organización criminal de gestión descentralizada que secuestra un Estado. El poder político y el poder armado (indisolublemente ligados a un poder económico factual, de naturaleza ilícita) no están concentrados en una sola persona; ni siquiera son gestionados jerárquicamente en forma vertical. Tales poderes están descentralizados; son poderes disgregados, desestructurados y con componentes fácticos. Se organizan en torno a una red de mafias, relativamente independientes entre sí, cuyo leitmotiv es el enriquecimiento personal ilícito. Lo anterior implica que resulta insuficiente descansar en un solo “alfil” a quien, bajo coacción, se le den “instrucciones” para ir generando tales cambios. Intentar la autodestrucción endógena de una estructura criminal descentralizada requiere usar varios “alfiles” actuando bajo coacción. De lo contrario, esta estrategia se convierte en un proceso de “prueba y error”, requiere demasiado tiempo para alcanzar su objetivo y se torna ineficiente. Esto quedó de manifiesto en el caso de la liberación de los presos políticos. Este es un tema conflictivo que genera bastante oposición al interior del régimen,toda vez que amenaza su principal instrumento de permanencia en el poder: el terrorismo de Estado. De modo que este es un problema mayor, de alta conflictividad y resistencia interna. La Casa Blanca no internalizó adecuadamente ello y aplicó la misma receta: utilizar un único “alfil” como mecanismo de intermediación. Si bien se logró excarcelar presos políticos, ¡aún quedan alrededor de 500 presos políticos más otros detenidos desaparecidos! Aparte de que la “instrucción” respectiva dada a Delcy Rodríguez adoleció de una serie de falencias, la ineficiencia e ingenuidad mostrada por la Administración de EEUU en lograr este objetivo (liberar a todos los presos políticos) reflejaron que cambiar el comportamiento de la superestructura política del conglomerado criminal frente a este problema requería de varios “alfiles”, cada uno actuando bajo amenaza individual de uso de la fuerza. Aparte de Delcy Rodríguez, se necesitaba trabajar con cuatro “alfiles sumisos” más, en forma simultánea: el presidente de la AN chavista, el Ministro del Interior, el Fiscal General y la presidenta del TSJ. ¡Se necesitaban cinco “alfiles”, en total! En general, bajo esta estrategia del gobierno de EEUU, cada meta específica a implementar bajo coacción requiere del uso simultáneo de varios “alfiles”, cada uno actuando bajo una amenaza creíble de uso de la fuerza, personalizada. Lo anterior se irá demostrando crecientemente a través del tiempo a medida que avance el grado de oposición interna del régimen asociado a estas “instrucciones”. Esta falencia estructural asociada a la implementación de la estrategia de Washington contribuye a ralentizar el avance en esta etapa de pretransición a la democracia y, por ende, retarda innecesariamente la transición a la democracia en Venezuela. *SOBREDIMENSIONAMIENTO DE FASE DE RECUPERACIÓN ECONÓMICA Aparte de la falencia estructural de esta estrategia, antes señalada, existe otro problema que también ha implicado dilatar innecesariamente esta etapa de pretransición a la democracia. Me refiero a las tres “fases” definidas por la Administración de EEUU: estabilización, recuperación económica y transición a la democracia (las dos primeras conforman la etapa de pretransición a la democracia). En particular, la fase de “recuperación económica” no internalizó que resulta inviable alcanzar las metas deseadas por el gobierno de Trump en términos de inversiones en el sector petrolero (US$ 120.000 millones en 8 años). Estas son inversiones de largo plazo para las cuales el sector privado exige seguridad jurídica y estabilidad institucional, lo que requiere la vigencia del estado de derecho (Venezuela ocupa el último lugar a nivel mundial en el Índice de Estado de Derecho del World Justice Project). Ello no es sustituible por el actual tutelaje de EEUU sobre el Estado Venezolano, de suyo transitorio. Era obvio que leyes emanadas de una AN chavista ilegítima (¡no reconocida por EEUU!) cuya fecha de término es inminente pero desconocida, al igual que el actual TSJ, no configuran un entorno jurídico e institucional adecuado para los inversionistas extranjeros. En el caso de eventuales inversiones en el sector minero (también promocionadas por la Administración Trump), el problema es aún peor: se requiere primero desarmar o exterminar los grupos paramilitares (fundamentalmente extranjeros) que controlan de facto el Arco Minero del Orinoco (lo cual demanda uso de fuerzas militares: no sirve aquí el mecanismo de los “alfiles”). Afortunadamente, recientemente el gobierno de EEUU parece haberse convencido de que esta fase de “recuperación económica” no se podrá implementar adecuadamente sino hasta que se llegue a la etapa de transición a la democracia. *Desaprovechamiento de activos institucionales de reemplazo existentes en Venezuela La estrategia del Pdte. Trump aparentemente no ha internalizado que en Venezuela existen cuerpos colegiados legitimados - AN 2015 y TSJ en el exilio – que han sido apartados por el régimen y que permitirían ir sustituyendo parte de los actuales poderes del Estado, sin necesidad de pasar por elecciones en el corto plazo. Ello simplificaría y aceleraría significativamente el proceso de pretransición a la democracia, pavimentándole el camino a la transición a la democracia. Desgraciadamente, el foco ha estado puesto en personas más que en instituciones. Muy pronto el gobierno de EEUU debiera sustituir la írrita AN chavista por la AN del 2015, reconocida por EEUU, y el actual TSJ por el TSJ en el exilio (emanado de AN 2015). Ello puede contribuir a conformar una institucionalidad de enlace de carácter transitorio (dos años), con cargos interinos en el poder legislativo, poder judicial, gobernadores y alcaldes, que posteriormente serían sustituidos una vez que se efectúen elecciones generales en un contexto democrático. A mi juicio, lo mismo es válido con el Pdte. Electo, Edmundo González. Todos estos “activos institucionales” están siendo desaprovechados; todos pueden ser utilizados en el corto plazo por un período de dos años, mientras se logran las condiciones preelectorales requeridas para hacer elecciones transparentes, libres, secretas, informadas e internacionalmente supervisadas. Si se sigue este camino, la transición a la democracia podría iniciarse a comienzos del segundo semestre del presente año. No proceder de esta manera retarda innecesariamente la transición a la democracia y, por consiguiente, posterga la urgente recuperación económica que evitaría el estallido social en ciernes. Este es inducido por un justificado descontento social en virtud de la aguda crisis económica y de servicios públicos que vive el 80% de la población. Esto último no se va a solucionar de un día para otro, pero las expectativas de solución son muy distintas en un contexto democrático. * Encuestas indican que la estrategia de la Administración Trump no es entendida ni aceptada por la inmensa mayoría del pueblo, quien manifiesta urgencia en la materialización del cambio político estructural.



@TAMARA_SUJU @ConVzlaComando ACTORES POLÍTICOS OPOSITORES DEBEN PRESIONAR AL GOBIERNO DE EE.UU. PARA QUE SE HAGA CARGO DE LA EMBARRADA QUE DEJÓ CON EL TEMA DE LOS PRESOS POLÍTICOS. ÉL ES EL RESPONSABLE Y EL ÚNICO QUE PUEDE SOLUCIONARLO. Actualmente permanecen alrededor de 500 presos políticos. Más una serie de detenidos desaparecidos que no se sabe dónde están. El gobierno estadounidense implementó recientemente una ineficiente e ingenua política destinada a la liberación de presos políticos. La liberación de presos políticos no es un tema menor para el régimen, pues impide el uso de la represión y el terrorismo de Estado, herramientas fundamentales para preservar su poder político. Cabía esperar una fuerte oposición dentro del régimen y maniobras dilatorias. Sin embargo, a juzgar por los resultados, la correspondiente "instrucción" del gobierno de Trump a Delcy Rodríguez presentaba varias lagunas; no era lo suficientemente explícita ni contemplaba mecanismos idóneos de verificación. Como corolario, el régimen engañó al gobierno de Trump: 1.- La ilegítima Asamblea Nacional tramitó y aprobó una ley de amnistía innecesaria, sólo para ganar tiempo. No se necesita ninguna ley ad hoc: bastaba una orden ejecutiva acompañada de una sentencia de sobreseimiento definitivo de las causas (como se hizo con Juan Pablo Guanipa, por presión de EEUU). Como era de esperarse, esta ley resultó arbitraria, vejatoria y discriminatoria. Definió una serie de excepciones en función de las características de los potenciales candidatos a liberar, lo que les permitió excluir de dicha liberación una gran cantidad de presos políticos. A los incluidos en dicha ley se les dio un trato vejatorio: deben disculparse por haber cometido su “delito político” ante los mismos jueces involucrados en su detención. Todos deben presentarse en un tribunal en Caracas, pudiendo hacerlo en un tribunal de su Estado de residencia; con lo cual se les incrementan los costos asociados a su liberación. Se les tramita ex profeso: jueces retardan o postergan arbitrariamente las entrevistas. Se los extorsiona: jueces y fiscales están vendiendo el derecho a la libertad por hasta US$30.000 cada uno. Los jueces no toman decisiones autónomas en función del contenido de esta ley; previamente consultan “arriba” (varias mafias controlan el poder judicial). Resultado: hay casos en que se niega la amnistía aun a aquellos que cumplen con la norma. A varios presos políticos se les confiscaron sus bienes (vivienda, vehículo). La ley no contempla compensación económica alguna. ¿Estará enterado el gobierno de EEUU de todas estas irregularidades y abusos? 2.- El gobierno de EEUU no le precisó claramente a Delcy Rodríguez qué se entendía por "liberar a los presos políticos". El resultado: algunos presos fueron excarcelados, pero no puestos en libertad plena (quedaron sujetos a una serie de restricciones ad hoc); civiles fueron excarcelados, pero no los militares (180). 3.- El gobierno de EEUU no exigió que proporcionaran los NOMBRES de los presos liberados. El resultado: solo se reportan cifras. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, infla arbitrariamente estas cifras porque sabe que el gobierno de EE. UU. no tiene forma de verificarlas. 4.- La instrucción correspondiente omitió la obligación de derogar las leyes que criminalizan la actividad política de la oposición (Ley contra el Odio, Ley Simón Bolívar, Ley "Anti-ONG", Decreto de Estado de Conmoción). El resultado: dejaron la "puerta giratoria" abierta. ¡El régimen continúa secuestrando a miembros de la oposición! Hasta ahora, el gobierno de EEUU no ha hecho nada para enmendar su error. Ello, a pesar de que se les envió a @MarioDBCamp , @MaElviraSalazar y @SenRickScott (entre otros) una propuesta para terminar de una vez por todas con este asunto. La copio a continuación. PROPOSED INSTRUCTION FOR DELCY RODRÍGUEZ BY THE U.S. GOVERNMENT "All political prisoners, both civilian and military, are hereby released, regardless of the provisions of the Amnesty Law. No precautionary measures or restrictions at all apply to those released. This release must stem from an executive order accompanied by a final dismissal of all charges. A list of the names of the released political prisoners (both those currently imprisoned and those released throughout 2026) must be submitted to the US representative at the US Embassy in Caracas, and its contents will be verified by the OAS. Lies will not be tolerated by the US Government. All laws criminalizing opposition political activity are hereby repealed, namely: the Law Against Hatred, the Simón Bolívar Law, the Anti-NGO Law, and the Decree of External Commotion. Furthermore, all exiles are granted full freedom, and their civil and political rights are automatically restored. Interior Minister Diosdado Cabello and Interim Vice President Delcy Rodriguez sign a joint sworn statement before the US representative at the embassy in Caracas, in which they pledge not to kidnap or imprison any opposition leader, member, or supporter for political reasons—overt or covert—nor to repress peaceful protests of any kind in Venezuela". Deadline = 5 days. "Additionally, Delcy Rodríguez must allow the IACHR and the OHCHR entry into the country. These bodies will have unrestricted access to ALL prisons and detention centers holding political prisoners, both official and clandestine, for whatever purposes they deem appropriate and for as long as they determine. The Minister of the Interior must, in writing and under oath, inform the US representative at the embassy in Caracas of the addresses of these locations within Venezuelan territory. The IACHR and OHCHR teams will be protected on-site by an ad hoc group of US military forces." Deadline: 48 hours for sending the notification of authorization to visit Venezuela to the IACHR and the OHCHR (with a copy to the US representative at the embassy in Caracas). SMALL, TARGETED PRE-OPERATIVE MILITARY INTERVENTION. This time, such "instruction" must be preceded by a surprise pre-operational intervention: a missile strike on each of the DGCIM and SEBIN facilities (offices) in the territory (these repressive institutions must anyway be dismantled). Otherwise, it will not work.






