Ricardo Paredes retweetet

Venezuela: el descontento ya no es político, es nacional
El informe Latam Pulse de AtlasIntel y Bloomberg muestra una fotografía difícil de ignorar: Venezuela vive un descontento profundo, transversal y acumulado. La desaprobación hacia Delcy Rodríguez llega a 63,3%, mientras apenas 24% aprueba su conducción. Más grave aún: 53,3% evalúa su gestión como mala o muy mala, y 65,4% desaprueba la respuesta de las autoridades ante el terremoto del 24 de junio.
Las causas aparecen con claridad: deterioro institucional, pobreza, desempleo, falta de oportunidades, desconfianza en el Estado, crisis económica y ahora una tragedia natural mal gestionada. El propio informe señala que 79% evalúa como mala la situación económica del país, 76% la del mercado laboral y 55% la de su familia. A eso se suma una sociedad emocionalmente golpeada: ansiedad, miedo, insomnio y rabia después del terremoto.
La prensa internacional confirma el contexto: Venezuela sigue atravesando una crisis económica y humanitaria severa, con pobreza elevada, servicios básicos frágiles y una diáspora de millones de personas, según el FMI; Reuters reporta, además, agotamiento social, escasez de agua, comida y medicinas tras los sismos.
La consecuencia política es evidente: cuando una sociedad deja de confiar en quienes mandan y empieza a confiar más en médicos, bomberos, ONG, iglesias, sector privado y actores internacionales, el poder pierde su principal recurso: la obediencia social. El descontento venezolano ya no es una molestia pasajera. Es una demanda de reconstrucción, de verdad, de elecciones auténticas y de Estado.
@papeloninfoma

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