Néstor Siurana@NestorSiurana
El crecimiento explosivo de Etiopía es increíble.
La fiesta no para en Adis Abeba.
Los ingresos por exportaciones de Etiopía se han disparado.
¡De 3.000 millones a 10.000 millones de dólares, por primera vez en la historia!
La economía de Etiopía está creciendo al 9,2%, con proyecciones que indican un aumento al 10,2% el año que viene. Algo nunca visto.
Los datos son asombrosos: Un crecimiento del 13.2% en industria, 9.3% en servicios y 8% en agricultura.
Además, Etiopía ha más que duplicado su capacidad de generación eléctrica en los últimos 5 años. Quiere posicionarse como uno de los principales productores de energía renovable en África.
En el contexto actual de tensión interétnica en el país y una posible invasión a su vecina Eritrea para conseguir acceso al mar, estos datos se vuelven todavía más llamativos.
Etiopía es un país de más de 120 millones de habitantes que mediante la combinación de inversión masiva estatal y ayuda externa está fomentando una industralización y modernización enorme.
Produce tanto, que sin una salida al mar, no podría exportar todo y la economía podría hasta colapsar.
Hay tres claves que unidas entre sí nos dan este resultado de crecimiento e industralización masiva.
Inversión en infraestructura + reformas económicas + población joven y dinámica = crecimiento acelerado.
El gobierno etíope ha destinado gran parte del presupuesto y préstamos (especialmente de China) a la construcción de carreteras, ferrocarriles, aeropuertos y represas, como la Gran Presa del Renacimiento Etíope, que ha cambiado el acceso a la electricidad del país.
Luego tenemos la apertura y reformas bajo el liderazgo de Abiy Ahmed. El país ha iniciado un plan de 10 años para liberalizar la moneda, abrir sectores a la inversión extranjera y crear su primera bolsa de valores.
Y por último, se da que Etiopía tiene una mano de obra joven y dinámica. Es el segundo país más poblado de África y posee una fuerza laboral joven y barata que atrae a industrias manufactureras, como la textil.
La clave de su crecimiento en el futuro dependerá de si es capaz de mantener la estabilidad en el país y de si consigue mitigar su fuerte dependencia agrícola, mermada por las sequías y el cambio climático.
La mayoría de etnias que conforman el país se odian o se alían entre ellas en función de sus propósitos y además el Cuerno de África es la región del mundo más vulnerable a las hambrunas.
No perdamos de vista a Etiopía.