Libertad🗽 retuiteado

Llevo años —tantos que ya perdí la cuenta— denunciando el maltrato infantil en los juegos de béisbol.
Lo he escrito en columnas, lo he dicho en programas y hasta forma parte de un monólogo teatral que escribí para la primera actriz Tania Sarabia.
El maltrato a los niños sigue pasando.
Hay padres y entrenadores que no entienden que esos niños no están ahí para ser humillados, ni castigados, ni golpeados. Están ahí para aprender, para crecer… y, sobre todo, para disfrutar el juego.
Esta semana, en unas Pequeñas Ligas en el Zulia, ocurrió otro caso doloroso: un padre golpeó a su hijo por haberse ponchado.
Pero esta vez pasó algo distinto. Los propios padres del equipo enfrentaron al agresor. No miraron hacia otro lado. No callaron.
El hombre terminó detenido.
Ojalá ese niño no vuelva a ser maltratado nunca más.
Y ojalá esto marque un precedente: que más padres entiendan que el verdadero equipo no solo se defiende en el campo, sino también fuera de él… protegiendo a los más vulnerables.
Ningún juego vale más que la dignidad de un niño.
Español






























