
Llamar “poligonera”, “basura” y justificar el odio contra una mujer por pensar distinto no es crítica política: es cultura de la humillación.
Ese tipo de discurso tiene nombre y antecedentes históricos muy claros.
La democracia exige discrepancia, no deshumanización. Una vez mas, vergonzoso comentario. Nada me sorprende ya de un impresentable como Negre.
Español















