Gabby@G4bbyta
Aquí es donde la gente se estrella.
Ese argumento se vende como pensamiento crítico, pero en realidad es pensamiento obediente con ínfulas de superioridad. No demuestra ninguna mente abierta; demuestra es una fe ciega en instituciones con un lenguaje de “autoridad”.
Decir “la evidencia es abrumadora” no reemplaza EXAMINAR la evidencia. Eso es una muletilla de catequista científico, no un razonamiento. Porque una cosa es que exista evidencia, y otra muy distinta es que la interpretación oficial de toda esa evidencia sea intocable, incuestionable y esté por encima del análisis.
Además, este texto es una trampa sucia porque equipara la duda con la irracionalidad. Ese es un recurso chimbo. El verdadero pensamiento crítico no consiste en tragarse la versión dominante porque la repiten científicos, gobiernos y medios, sino en entender que la autoridad no convierte automáticamente una afirmación en una verdad incuestionable. La historia está llena de cuestiones que luego resultaron falsas o manipuladas.
Lo de “muestras lunares, retroreflectores, fotos y miles de ingenieros” suena impresionante, pero en realidad es una acumulación de elementos para intimidar. Apilar tecnicismos no sustituye responder cada objeción seria. Y mencionar “miles de ingenieros” como si eso cerrara el caso es infantil: la participación masiva en un programa no implica conocimiento total de cada capa política, logística, propagandística o comunicacional del proceso. Muchísima gente puede trabajar dentro de una estructura sin tener acceso al cuadro completo.
Luego viene otra ridiculez: “si dudas de esto, terminas negando la gravedad o Australia”. Esto es de una mediocridad intelectual. Es una falacia de reducción del absurdo para ridiculizar al discrepante, no para responderle. No es lo mismo que hacerte preguntas acerca de un evento histórico-tecnológico extraordinario, ocurrido en un contexto de Guerra Fría y propaganda geopolítica BRUTAL.
También hay otro problemilla; eso que escribiste confunde confunde tener pruebas con tener la verdad absoluta. Toda evidencia tiene cadena de custodia, de producción, interpretación institucional y hasta límites. Fingir que aceptar la narrativa oficial es sinónimo de inteligencia, y que cuestionarla es “capricho”, es una postura dogmática. Es más, el dogmático no es el que pregunta, sino el que se molesta porque alguien se atreve a preguntar.
Y quizá lo más insoportable de este post es el tonito: “desconfiar sin criterio no es ser crítico, es ser caprichoso”. No, mija, caprichoso es tratar de blindar una versión de un cuento. El pensamiento crítico no existe porque alguien repite lo mismo un trillón de veces. A veces el que dice “seguir la evidencia” sólo está siguiendo una narrativa y ya.
Cuando pasó la PLANdemia y salió la inyección mortífera, me llamaron “Negacionista” por haber hecho un análisis exhaustivo del por qué eso era un timo, sólo para luego ver como hubo una mortandad y un gentío chueco por los efectos secundarios. Todo porque se unificaron en creerle a la “academia”.
Es lo mismo, cariño.