
No le gusta el Consejo de Estado, no le gusta la Corte Constitucional, no le gusta el Banco de la República, no le gusta la Registraduría, no le gusta el CNE, no le gusta que los alcaldes y el fiscal no sean sus empleados directos. Por eso quiere Contituyente. Todo nuestro andamiaje institucional está en riesgo ante esta amenaza populista, caudillista, presidencialista. Votar por Iván Cepeda es echar a la caneca nuestra Constitución Política y todo su desarrollo posterior.














