Ramón Álvarez de Mon@Ramon_AlvarezMM
¿ES MBAPPE UN PROBLEMA?
Una parte no insignificante del madridismo se hace esta semana una pregunta que, sinceramente, nunca pensé que tendría que abordar con seriedad. Sin embargo, la corriente de opinión en redes sociales y el sentir de parte de la afición tras el último tropiezo obligan a poner las cartas sobre la mesa. ¿Es Kylian Mbappé el factor que desestabiliza al Real Madrid o estamos ante un análisis demasiado simplista de la realidad actual del equipo?
Si miramos los datos fríos, la narrativa del "problema" empieza a tambalearse. Con Mbappé en el campo, el Real Madrid ha disputado 92 partidos, logrando un 68,5% de victorias y un promedio de 2,14 puntos por encuentro. El francés ha aportado la friolera de 73 goles. Por contra, en los 15 partidos que se ha ausentado, el porcentaje de victorias baja ligeramente al 66,7%, aunque el promedio de puntos sube de forma casi insignificante a 2,20. La conclusión estadística es clara: los resultados son muy parecidos con él y sin él. No hay un cambio sustancial que justifique señalarlo como el culpable de los males del equipo, aunque esa misma estadística también le descartaría como el salvador.
No obstante, en el fútbol las sensaciones a veces pesan tanto como los números. Es innegable que cuando Mbappé no está, el equipo parece jugar más junto, más "apretado". Jugadores como Vinicius o Valverde parecen dar un paso adelante, asumiendo una responsabilidad que el francés tiende a acaparar de forma natural. Sin Kylian, el equipo es defensivamente más rocoso. Es una realidad que el propio jugador ha reconocido: su compromiso defensivo no suele ser el mismo que el de sus compañeros, y eso puede generar un efecto contagio. Cuando uno corre menos, es más fácil que otros se sumen a esa inercia o que la presión pierda toda su eficacia.
Pero cuidado con las conclusiones precipitadas. Afirmar que el Madrid es mejor sin Mbappé me parece una temeridad. Estamos hablando de un jugador que, por condiciones —velocidad, desborde y definición—, es el mejor del mundo, o al menos eso a mí me parece. No querría tenerlo enfrente en ninguna competición. El techo del Real Madrid está, sin ninguna duda, mucho más cerca de alcanzarse con Mbappé que sin él. Lo que sí es exigible es una versión más solidaria del jugador francés. Ya lo hemos visto en el PSG o con Francia: Mbappé tiene fútbol para generar contextos favorables para sus compañeros, para realizar desmarques de arrastre que liberen a otros, como hizo recientemente con Vinicius. Incidir en ello debería ser exigible para poder alcanzar un mayor nivel como equipo. También es mejorable su compromiso en la presión. Nunca será un jugador pegajoso para el contrario, pero sí tiene margen de mejora ahí y lo demostró al principio de temporada.
Culpar a Mbappé del rendimiento actual es un salvoconducto demasiado simplón. El equipo ha perdido piezas importantes como Toni Kroos, absolutamente estructural, Nacho o Joselu; hay jugadores como Jude Bellingham que han bajado sus prestaciones por motivos ajenos a la llegada del francés, y la plaga de lesiones en la zaga ha sido una losa constante. Atribuir el mal momento de otros a la presencia de Kylian es ignorar la autocrítica necesaria que deben hacer el resto de integrantes de la plantilla.
En definitiva, Mbappé no es el problema, pero sí debe ser parte de la solución colectiva. Su capacidad goleadora es incuestionable, pero su margen de mejora reside en ofrecer una versión más integrada que potencie el bloque. Una delantera formada por Vinicius y Mbappé solo debería ser una pesadilla para el rival, nunca para el propio Real Madrid. El fútbol está ahí, y el talento también; solo falta que todas las piezas, incluida la estrella francesa, encajen en un compromiso común.