Te extraño, pero no te busco; me conformo con saber que me compartiste un poco de ti, y que en su momento, me incluiste en tu vida, para bien o para mal, siempre formarás parte de algo que fue muy especial para mí, pero que no logré conservar ni mantener a mi lado.
Aunque no se note, mi mayor meta en la vida es convertirme en una mujer más pacífica y serena. Estoy cansada del enojo y del resentimiento; solo quiero vivir en paz.