Pensé
que no había motivos
para decir que no,
había perdido
tanto de mi vida
en lo que creía
que el riesgo
a lo desconocido,
cuando no tenía
más que perder,
era mínimo.
Ahora sólo creo en ti.
La distancia no tiene por qué significar el olvido, porque cuando tienes a esa persona en la mente la sientes muy cerca. Aunque físicamente no estés con ella, mentalmente si lo estás.