


Las Fuerzas Armadas del Ecuador, a través de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, desplegaron la aeronave C-130 Hércules para trasladar al primer contingente de bomberos rescatistas de Quito hacia Venezuela, donde brindarán apoyo en las labores de búsqueda y rescate tras el devastador terremoto. Esta operación humanitaria refleja la capacidad de respuesta y el compromiso permanente de los aviadores militares, cuyo trabajo comienza mucho antes del despegue. Detrás de cada misión existe un equipo de pilotos, tripulantes, técnicos, especialistas y personal de apoyo que, desde tierra y aire, trabaja con precisión y entrega para que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.



















