
No nos engañemos. Si Milei hubiese mantenido la pauta estatal, si no hubiera ido contra los gerentes de la pobreza, si no hubiera expuesto a los empresarios prebendarios, si no hubiera desmantelados los kioskos ocultos en cada regulación eliminada, si no bajaba el gasto público del que vivían los parásitos, no tendría enemigos. Es muy fácil ir para donde va el viento, pero ese es el camino cómodo que no transforma nada. Es muy evidente que él no quiso ser un presidente más, él quiere ser el primero de un proyecto que cambie definitivamente a la Argentina. Saludos Hugo Villada (EVL)
