


Julia Talbott
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@talbottlg
•Marketing y Asesora Politica •Estratega en Comunicación •Liberal 🇦🇹




Las fuerzas desencadenadas del mal y del golpismo, desde el fraude del 30 de noviembre, descargan hoy toda su furia contra el pueblo de Honduras. Toman el poder con trampas, con intervención extranjera, para saquear, sacrificar al pueblo y humillar a sus opositores. Pero debemos seguir adelante, con la frente en alto. Hace 17 años me sacaron a balazos de mi casa, y regresamos. Y una mujer le demostró al país y al mundo cómo se gobierna con dignidad y con obras sociales en beneficio del pueblo: sin una sola bomba y sin un solo nuevo impuesto. Se manifestaron en contra del gobierno de Xiomara las corporaciones mediáticas; las élites exoneradas, y los grupos que viven del capital concentrado; también las iglesias financiadas por ellos mismos; y hasta aquel poder extranjero que bloquea, sanciona países, promueve guerras y mata presidentes nos atacó para montar un escandaloso fraude. Nosotros somos demócratas lo demostramos cuando espetamos la separación de poderes; Rolando Argueta fue presidente de la Corte Suprema de Justicia hasta que venció su período, y el Congreso nombró una nueva Corte. Óscar Chinchilla fue Fiscal General del Estado durante dos años, hasta que venció su período, y se eligió por el CN en votación trasparente un nuevo Fiscal. Hoy, en cambio, atropellan y destituyen a todos los poderes. Un poder del Estado no es subalterno de otro poder. Hoy Intervienen extorsionan y ejecutan otro golpe de Estado. Con fraude ganaron la Presidencia y con votos de dudosa reputación controlaron el Congreso Nacional, destituyeron al Fiscal General y sacaron a la presidenta de la Corte. Hoy el golpista monopoliza los cinco poderes del Estado para anunciar el retorno del ausente indultado Xiomara subsidió los aumentos de los combustibles; el golpismo, por el contrario, autorizan el alza y el encarecimiento de la vida, esto reduce el salario real del pueblo. Son déspotas, despiadados. No quieren a este pueblo. Odian la democracia e intentan destruir a sus opositores. Representan lo peor de nuestra historia. Ese abuso de poder no quedará impune. Los organismos internacionales tomarán cartas en el asunto y los condenarán. El pueblo los condenará. La historia los condenará y Dios con su divino poder sabrá aplicarles el peso de la justicia, más temprano que tarde. ¡Venceremos!




Queda demostrado: Ningún ciudadano capaz de aceptar una designación espuria, es merecedor de fungir en un cargo público de tan alta dignidad, el respeto a la Constitución y la Ley debe ser la norma. Quienes la irrespetan, no concluyen y terminan como usted. Dura Lex, sed Lex.













