
En Mexicali, una tremenda hija de perra se fue de pinche borracha, llegó hasta el culo a su casa, se metió a bañar a las 11 pm y se quedó dormida. Hasta el otro día a la 1 pm se acordó que había dejado a su hijo de 3 años encerrado en la camioneta. El niño murió ahí mismo por quemaduras y asfixia. Ojalá la rosticen a vergazos en la cárcel a esa pinche briaga pendeja.





























