
Chevron Tóxico
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Chevron Tóxico
@Chevron_Toxico
Cuenta oficial de los demandantes a Chevron en Ecuador. Fb: Chevron Tóxico Oficial


























El periodismo de investigación incomoda. Hoy buscan en mi casa lo que no pueden refutar en mis investigaciones. Tengo una sólida trayectoria de 17 años, un premio nacional de periodismo y he trabajado para los medios de comunicación más importantes del mundo. Mi credibilidad no se construyó en un día, ni se destruye con un hilo de trolls. Este ataque mediático, desatado tras la publicación de la lista de la compra de conciencias y en el marco de una grave investigación de presunto nepotismo (que estamos a punto de publicar), se convierte en una anécdota más para esta hermosa labor. Cada tuit publicado con ataques está financiado con tu dinero, querido ecuatoriano. El resto es cuento. Mi esposo es un profesional independiente que ofrece servicios profesionales a diferentes clientes. Sus facturas no son un secreto, y su labor jamás ha interferido con mi oficio. Y a mí nadie me paga por tuitear. Insisto: Tic-.Tac. ⏰


El “Nuevo Ecuador” no aprendió nada de los Tratados Recíprocos de Inversiones (TBI) de los 90s. Noboa suscribió INCONSTITUCIONALMENTE un TBI con EMIRATOS ÁRABES UNIDOS pero en su lista de negociaciones está en curso Canadá, Corea del Sur y países que son calificados como PARAÍSOS FISCALES. Todos los ojos del país ahora son puestos en la @CorteConstEcu para que haga respetar la Constitución vigente y el pronunciamiento mayoritario de la ciudadanía expresado en las Consultas de 2024 y 2025, al haber ratificado el marco constitucional vigente desde 2008, y específicamente el rechazo al arbitraje internacional como mecanismo en la resolución de disputas inversor-Estado (ISDS por sus siglas en inglés) en los tratados de inversión y comercio. El TBI con Emiratos Árabes incluye cláusulas tradicionales de protección amplia de las inversiones y el acceso al arbitraje internacional bajo reglas CIADI. No es un marco de seguridad jurídica como dicen algunos ministros del “Nuevo Ecuador”, sino un cheque en blanco para que cualquier inversionista que se dice de Emiratos interponga una demanda en contra del Estado ecuatoriano, utilizando convenientemente el TBI que acaba de ser firmado pero que a todas luces es inconstitucional. El TBI con Emiratos debe recibir el dictamen previo y vinculante de la Corte (art. 438.1 de la Constitución). De la @AsambleaEcuador, de mayoría oficialista, el país no debe esperar nada bueno, pero sí de la @CorteConstEcu Cabe mencionar que la @AsambleaEcuador tampoco ha fiscalizado al @SRIoficialEc y sus resoluciones que eliminan a determinados países de la lista de PARAÍSOS FISCALES. Previo a la firma del TBI, la Directora del SRI, ex empleada del Grupo Noboa, eliminó de la lista de las jurisdicciones catalogadas como PARAÍSOS FISCALES a Emiratos Árabes, lo hizo mediante Resolución Nro. NAC-DGERCGC25-00000037 de fecha 14 de noviembre de 2025. Emiratos ha sido históricamente territorio offshore. ¿Saben de las implicaciones que aquello tiene para una economía dolarizada? Pero qué nos dice la historia de los tratados recíprocos de inversiones aprendidos en carne propia? El Ecuador 🇪🇨 entre 1969 y 2002 suscribió y consecuentemente entraron en vigencia 27 tratados bilaterales de protección recíproca de las inversiones (TBI) con cláusula de arbitraje internacional, cuando estaban vigentes las Constituciones de 1968, 1979 y 1998. La mayoría de tratados se firmaron en los 90s, pleno auge del aperturismo y desregulación financiera y comercial, proceso que terminó con la crisis más grande del siglo y con adopción de jure del dólar estadounidense. Ningún TBI con cláusula de arbitraje internacional se ratificó a partir de la Constitución de 2008, porque el art. 422 lo prohíbe. Y por el contrario, todos los TBI tuvieron que ser denunciados de acuerdo al derecho internacional, proceso que culminó en 2017. La evidencia histórica es contundente a la hora de evaluar este tipo de tratados como perjudiciales para los Estados, lo evidenció Ecuador con el informe de auditoria de los TBI que se publicó en mayo 2017 y que ha sido rescatado en la página de @dolarizacionEc. Pero también organismos internacionales como UNCTAD, CEPAL y la misma Unión Europea han cuestionado el sistema de protección de las inversiones por los sintomáticos conflictos de intereses de los “árbitros” con sesgo pro inversor, quienes gozan de un estatus de inmunidad especial. Centros de arbitraje como el CIADI al que lamentablemente nos retornó el Gobierno de @LassoGuillermo, no brindan garantías institucionales de imparcialidad e independencia. Los TBI, conforme información estadística del propio Banco Central, no han sido determinantes para la atracción de inversión extranjera directa (IED). La mayor inversión proviene de países con quienes no se tenían tratados bilaterales de inversión (Brasil, México). El aporte de la IED a la formación bruta de capital fijo (FBKF) se ubicó por debajo del 3% y la mitad de esa inversión fue reinversión de utilidades. Por el contrario, las empresas extranjeras han utilizado los TBI y los arbitrajes internacionales para chantajear y demandar al Estado. Este es un dato no menor para el TBI que Noboa acaba de firmar con Emiratos: 7 de las 22 empresas multinacionales se registraron como nacionales de paraísos fiscales pero se acogieron a los TBI suscritos con EE UU, Francia y Canadá. En los sectores minero y petrolero la IED dejó pasivos ambientales. El Ecocidio de Texaco-Chevron es el más evidente y que paradójicamente ahora el Estado ecuatoriano debe indemnizar a la multinacional. El Gob. del “Nuevo Ecuador” se apresta al pago sin merecerle algún nivel de análisis crítico de la inconveniencia de los TBI para el país. Los anuncios sueltos de las autoridades del gobierno hablan de inversiones de USD 2.000 millones y de 20.000 puestos de trabajo, sin transparentar los sustentos de tales afirmaciones. Tampoco en las negociaciones de estos acuerdos el “Nuevo Ecuador” ha propuesto criterios de desempeño a la inversión extranjera (montos, transferencia de tecnología, empleos creados…) Suscribe acríticamente tratados de inversión, sin evaluar seriamente su inconveniencia para el interés nacional, más allá de beneficiar a unas pocas empresas multinacionales articuladas a grandes empresas nacionales.





