Jorge Messeguer
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Jorge Messeguer
@jorgemesseguer














A fin de evitar interpretaciones imprecisas, conviene recordar que el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas establece que el #CED “[…] podrá llevar la cuestión, con carácter urgente, a la consideración de la Asamblea General de las Naciones Unidas, por medio del Secretario General de las Naciones Unidas”. Este mecanismo responde a un cauce procedimental previsto en el tratado y no confiere al Secretario General facultad discrecional para decidir sobre su transmisión a la Asamblea ni para retener la decisión adoptada por el Comité. En ese marco, la cuestión ha sido ya elevada a la Asamblea General por intermedio del Secretario General, órgano deliberativo principal de las Naciones Unidas al que corresponde pronunciarse sobre los mecanismos para apoyar a México en el abordaje de la situación. Una comprensión precisa de estos procedimientos contribuye a un debate informado y al fortalecimiento del sistema internacional de protección de los derechos humanos.


La captura del INE es un anacronismo antidemocrático. Se hace en un país cuya ciudadanía ya sabe votar en libertad y con seguridad jurídica. Se equivocan los que suponen que pueden comprar voluntades y robar elecciones; cometen un error histórico, político, jurídico y ético.

Antes les pedía a mis alumnos que vieran las sesiones de la SCJN como ejemplo de argumentación jurídica. Hoy les pido que las vean como ejemplo de lo que NO debe hacerse y para que estudien más. Prometieron una Corte mejor. Esto es lo que tenemos:

Presidente Pedro Sánchez @sanchezcastejon, Le hablo no solo como jurista mexicana, sino como hija de un republicano exiliado en México. En mi familia, la democracia no ha sido nunca un discurso: fue y sigue siendo memoria, pérdida y dignidad. Fue saber lo que cuesta cuando se destruyen las instituciones y se traicionan las libertades. Por eso sorprende -y preocupa- leer mensajes de “sintonía” y “defensa de la democracia” con el gobierno de Claudia Sheinbaum, heredero directo del proyecto de Andrés Manuel López Obrador. En México no estamos fortaleciendo la democracia. La estamos desmontando. Se ha debilitado la independencia judicial, se han erosionado contrapesos, se han desmantelado instituciones autónomas y se ha normalizado el uso del poder para someter, no para equilibrar. Y no, eso no es izquierda. La izquierda que defendieron quienes tuvieron que huir del autoritarismo -como mi padre- era una izquierda de libertades, de pluralidad, de límites al poder. No de concentración, no de lealtades ciegas, no de control institucional. Llamar “defensa de la democracia” a lo que hoy ocurre en México no solo es impreciso. Es profundamente injusto para quienes sabemos -por historia y por experiencia- lo que significa perderla. México fue refugio de quienes escapaban de la falta de libertad. Hoy, desde dentro, vemos cómo esa libertad se erosiona. Y eso, presidente, no debería celebrarse. Si realmente quiere ser congruente con los principios que dieron origen a su partido (mi padre fue miembro de el @PSOE aún a costa de su libertad y estando en riesgo su vida) y con la lucha de tantos españoles que defendieron la República y enfrentaron la represión franquista, debería rechazar este tipo de proyectos. No sumarse a ellos. Porque la democracia no se redefine al gusto del poder. Se defiende. Incluso -y sobre todo- cuando incomoda.










