María Violeta Silva retweetledi

Pentecostés nos recuerda que somos templos del Espíritu Santo. Él nos instruye, nos da sabiduría y prudencia. Él es fuente de alegría y de vida. El Espíritu Santo es la Persona del Amor, que procede del Padre y del Hijo. Por ello, nos impulsa a vivir el mandamiento de Cristo y nos conduce a la verdad plena.
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