- Me da miedo que alguien más sea tu debilidad- me dijo, en esa charla que nos debíamos.
- Yo misma soy mi debilidad- pensé, pero no sé lo dije, pues me estaría exponiendo a que me destruyan de nuevo.
Decirle “Adiós” a una persona que amas es doloroso, pero creo que es más doloroso estar con alguien que ya ha perdido el interés en ti, que ya no le importa cómo estás y que no tiene la mínima intención de buscar soluciones para arreglar aquello que un día juntos construyeron.