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La Corte Suprema de Justicia de Argentina confirmó este 30 de abril la procedencia de la extradición de Hernán Luque Lecaro hacia Ecuador, donde es requerido por delincuencia organizada dentro del caso Encuentro, la trama de corrupción que operó sobre empresas públicas entre 2021 y 2023 y que también alcanzó a Danilo Carrera, cuñado del entonces presidente Guillermo Lasso. La decisión llega más de dos años después de la detención de Luque en Buenos Aires, ocurrida el 8 de febrero de 2024, y dos años después del primer aval judicial a su entrega.
La justicia ecuatoriana lo ubica como una de las piezas de una estructura que habría interferido en entidades como CNEL, BanEcuador y Aduanas, mientras grabaciones incorporadas al expediente lo muestran hablando de pagos mensuales y de cuentas en Andorra. Su paso por EMCO, entre julio de 2021 y noviembre de 2022, quedó ligado desde entonces al manejo de empresas públicas durante el gobierno de Lasso, por lo que su regreso a Ecuador vuelve a abrir una de las zonas más sensibles de esa administración.
El fallo argentino cerró una discusión que, en realidad, ya había sido resuelta en mayo de 2024, cuando la jueza María Eugenia Capuchetti declaró procedente la extradición. La defensa apeló y logró estirar el trámite hasta la instancia máxima, aunque en ese recorrido la Corte descartó que el archivo de la causa conocida como Flopec, pudiera frenar la entrega, luego de que la Corte Nacional de Justicia informara el 20 de febrero de 2026 que ese proceso no guardaba relación con el expediente principal, el cual “se mantiene vigente”.
Acá el documento: scw.pjn.gov.ar/scw/viewer.sea…
El último paso queda ahora en manos del Poder Ejecutivo argentino, ya que corresponde al presidente Javier Milei emitir la resolución final para concretar el traslado.
Así, el último tramo administrativo también expone la diplomacia ecuatoriana, porque la Corte Nacional inició el trámite el 9 de febrero de 2024, pidió el 15 de febrero que Luque permaneciera detenido y formalizó el requerimiento el 26 de febrero, insistiendo en que la Cancillería debía canalizarlo “de manera expedita”.
Pese a ello, el 27 de febrero la entonces canciller Gabriela Sommerfeld admitió públicamente que Argentina seguía esperando la documentación porque su cartera no la había enviado.
En ese vacío se movió el abogado Washington Andrade, quien viajó a Argentina en noviembre de 2024 para exigir información y celeridad ante un traslado que, en el plano formal, ya tenía camino despejado.
Con ese recorrido, Luque Lecaro pasó dos años en Argentina, pese a que la extradición tenía sustento judicial suficiente y en medio de un trámite que desde el comienzo avanzó con una velocidad muy distinta a la urgencia que el caso decía exigir.
Por: @iarandrader