
Ya es un disparate que el tipo que eligió vivir en una zona templada tenga que pagarle la calefacción al que prefirió Bariloche, sobre todo cuando el que paga mira a un paredón del conurbano y el subsidiado a un bosque de coníferas y un lago azul. Pero el colmo es que haya que subsidiar los hoteles. Amigos; el servicio turístico agrega valor si el consumidor está dispuesto a pagar lo que cuesta generar ese servicio. Si mantener una habitación cuesta 100 y el turista paga 80, está destruyendo valor, no agregándolo.





















