Nojoda, esto no parece Barranquilla, marica. ¡Qué fotón, hermano! De verdad, si no es por la vieja que sale en la foto con la mochila, no me doy cuenta de que eso es aquí en Barranquilla.
Estos últimos meses todo se irá deteriorando y volviendo más delirante. Hoy el presidente Petro renunció a ser presidente para convertirse en un agitador internacional. La consecuencia: se quedó sin visa. Mañana dirá que no necesita porque es presidente o porque es italiano o cualquier nueva locura. RESISTENCIA, esa palabra tiene que ser nuestra, porque vamos a salir de este tipo por la vía democrática, con ideas, con votos. Vamos a recuperar el país, vamos a dejar de pasar vergüenzas internacionales, vamos a sentirnos orgullosos y a recuperar la confianza del mundo. Petro ya no cambió, desperdició su oportunidad y, al paso que va, terminará como cómplice de Maduro. Sí hay un camino.