
En Colombia todavía hay niños afrodescendientes que deben defender su dignidad dentro de un salón de clases mientras las instituciones miran hacia otro lado. El racismo no es opinión, no es ‘humor’, no es exageración: es violencia. Y seguir callando también es ser cómplice.
Desde el Partido Colombia Renaciente alzamos la voz: el racismo estructural sigue vivo en Colombia y no vamos a normalizarlo.
#SomosUnoConTodos

Español


























