
URUGUAY CRECIÓ MENOS QUE UCRANIA EN GUERRA Gasto Cero. Nada de estupideces y mentiras. Decir la verdad y nada más que la verdad. Si usted en su casa tuvo ingresos menores a los que pensó, se endeudó más de lo que podía, lo único que usted no puede hacer es seguir gastando lo que no tiene, porqué de hacerlo va a terminar en tragedia esa fiesta irresponsable. Su familia no merece su irresponsabilidad. Eso es igual con un gobierno. El gobierno descubrió que el producto bruto que proyectó va a andar por alrededor del 1 y poco. Nunca el dos. Uruguay creció menos que Ucrania en guerra. Parece broma pero es la realidad (claro, Ucrania venía de dónde venía, pero el dato frío es ese). El déficit aumentó y las inversiones no llegan. Esto último merece todo un renglón aparte, es notorio que el gobierno tiene un problema en su link con el sector privado externo, no lo sabe seducir, tiene pruritos y prejuicios, y eso se nota. Si se le suma que el proteccionismo estatal por parte del ministerio de Trabajo siempre del lado del trabajo y del sindical, no contribuye demasiado a que los leones del capitalismo vengan a soñar con sus plusvalías al país. Es simple. ¿Cuál sería la razón para invertir en Uruguay si Paraguay tiene menos presión tributaria, es más barato y tiene el amor de los gringos? Solo a vía de ejemplo narro lo obvio. (Ni que hablar de los besuqueos con Petro y Lula que no ayudan demasiado...) No sé que vendrá en torno al crecimiento y a la mejora de la competitividad que ahora como una epifanía irrumpe en escena, pero llega tarde. Igual, que lo mande ese proyecto, a esta altura todos lo que creíamos que Gabriel Oddone era el paladín de los cambios en clave de mente visionaria, me perdonarán, se va quedando en dudas y si no fuera por las emisiones de deuda y los multilaterales que contribuyen, esto era una fiesta picante, extrema y ya estaría al rojo vivo. Otra verdad: si seguimos así (guarden este apunte) el proceso con las calificadoras de riesgo en un año va a ser delicado, complicado y tenso. O sucede alguna magia o nos pueden mover los dientes. Y ese sí que es el turning point a tener en cuenta. Si el gobierno tuviera el coraje para enfrentar el presente -no lo tiene- deberían decir: muchachos, el mundo enloqueció con las guerras, el petróleo nos cambia los planes, no logramos capturar más que algún chingolo distraído en inversión externa, las empresas se van, no nos queda más remedio que ir al gasto cero, todos a ajustarnos e inclusive, algunos sueldos altos de la administración pública los vamos a cortar con un 20% (como hizo Luis Lacalle Pou en algún momento de crisis dura) por unos meses para así darnos cuenta que todos estamos en un lío: conciencia y responsabilidad colectiva. ¿Lo ven al gobierno y a Orsi liderando esto? ¿Verdad que es inimaginable? Sigamos en la fiestita y en la madrugada de algún día la vamos a pasar mal, muy mal cuando vengan los proveedores a cobrar lo consumido. El Uruguay nunca quiere estar en el mundo. Vive su fantasía endogámica como país ignoto, no quiere se consciente que el mundo está complicadísimo y que revertir lo que pasa afuera -que nos pega siempre- va a llevar un rato. El Uruguay espera milagros. Curiosa situación de un país no muy religioso pero que siempre espera que Dios le regale algo. Y Dios...perdonen, pero hace pocos milagros. Y menos berretas como los que sueñan los gobernantes uruguayos. Paso línea política a los boys del gobierno: es la mejor oportunidad para ubicar la crisis desde afuera -lo que es cierto- haciéndola responsable a ese evento al presente y habilitar así una medida de alta responsabilidad gubernamental como la del gasto Cero. Si alguien pide más gasto público en las filas del Frente Amplio: es un cretino y traidor a la patria que quiere sacarle el almuerzo a los chicos en las escuelas por priorizar alguna imbecilidad sectorial. Esto que es obvio no lo dirán porque tienen la ficción que el Estado no es usted que está leyendo, sino una abstracción que tiene poderes tipo héroes de Marvel. Por supuesto si fuera un país en serio: toda la oposición debería estar en este mismo discurso empujando al gobierno a que tomara esa responsabilidad. Todos juntos como los tres sobrinos del pato Donald: Hugo, Paco y Luis. Ese es el rol de la oposición: controlar el gasto. Y si ese es el rol de la oposición en democracia: eso es lo que le debe ordenar al gobierno. Luego que el gobierno haga lo que se le cante, pero el planteo responsable surge de los que son minoría que tienen esa obligación de contralor. Y es una obligación de contralor contable y moral. Y para ser mejor -algún día que estos Isidoritos del gasto público que ganaron el gobierno- siempre se empieza por planteos morales convalidados por los bolsillos de la gente. Hay que cuidar los pocos pesos de los uruguayos, decirlo, pelearlo, asumirlo es recorrer el camino serio ante un gobierno que en medio del caos sigue dilapidando lo que no tiene. ¿Es tan complicado afirmar esto chicos como una coalición republicana o seguimos jugando al robo montón? Como somos como somos: los blancos, colorados e independientes, no tienen claro que deben ser frente común en estos asuntos. Así les va ante la opinión pública que mira expectante de que funcionen coordinados y no buscando perfilismos que al final del camino no sirven para una perinola. En fin, es lo que hay. No me hago ilusiones de nada. El gobierno no frena su caída libre en el gastadero de plata pública (la de todos). Y la oposición no se unifica en este reclamo. Así nos va.






























