Los diputados no sólo se están riendo de vos.
Se rien de tus hijos cuando asisten a escuelas en ruinas.
Se rien de tus papás cuando les dicen sinvergüenzas por reclamar su pensión.
Se rien de tus abuelos cuando van al hospital y no hay medicamentos.
Y vos les decís "gracias".
Ahora la gente mide el éxito de su vida según el grado de “instagrameabilidad”. Si no tienen una pareja, una salida, o un viaje instagrameable, eso no vale la pena. Todo tiene que encajar en los estándares de lo instagrameable, si no cabe ahí, se es un fracasado.