Gustavo Petro@petrogustavo
Es importante analizar objetivamente y por tanto desde diversas miradas, la peor violencia del Colombia, que se desarrolla en Antioquia
La violencia en Antioquia se concentra el valle del rio Cauca desde Buriticá hasta Caucasia.
En mi análisis la región más violenta del país, en el valle antioqueño del rio Cauca, está determinada por la presencia del oro que el río Cauca lleva por los afluentes que le caen venidos del cerro de Buriticá, una verdadera montaña de oro, que los indígenas conocían de antes de los españoles.
Es esa mina la que configura en la colonia a Antioquia. España solo buscaba oro.
Es esa mina la que trae la esclavitud a Colombia con pueblos del África forzados a trabajar y que es uno de los peores crímenes de la historia humana.
La capital de Antioquia se sitúa al sur del cerro de Buriticá, en Santa fe de Antioquia.
Mientras el oro fue monopolio de la corona y luego de la república no se suscitó violencia.
A pesar de la oposición blanca antioqueña y caucana, esclavista, que juntó ejércitos compuestos incluso por esclavos negros, para derrotar al general José María Melo en Bogotá, último general del ejército de Bolívar.
Derrotaron a Melo pero ya se había declarado la libertad de esclavos por el partido liberal que se fundó para ello. El partido conservador quiso prolongar la esclavitud.
En 1992, con la llegada del neoliberalismo al poder, se liberó el mercado del oro, y se quitó el monopolio de compra del oro al Banco de la República. Desastrosa ley.
A partir de allí el narcotráfico se ligó al oro para lavar activos, al principio de manera débil por elbajo precio.
Los paramilitares nacidos de las convivir de Uribe coparon todo el territorio de valle del rio Cauca desde Buriticá hasta su desembocadura en el Magdalena en la Mojana.
Las masacres más horribles de la historia contemporánea sucedieron en sus riberas, el Aro, Segovia, Remedios, campamento, dónde los 12 apóstoles asesinaron menores de edad de familias de la UP, cerca a Yarumal y Briceño.
La conquista del oro era el objetivo. Miles de campesinos y mineros fueron asesinados.
Con la ley minera de Andrés Pastrana el problema se agravó. El código minero, al que voté en contra y dije porqué, entregó los títulos mineros a multinacionales y la gran minería del grupo empresarial antioqueño. Los pequeños mineros tradicionales fueron criminalizados.
Aquí apareció el caldo de cultivo para la actual situación.
Las organizaciones narcotraficantes derivadas del paramilitarismo y de las Farc que se desarmaron, entraron de lleno al lavado de dólares de la cocaína con el oro, y el precio del oro por la crisis mundial del capitalismo desde el año 2008, disparó sus precios internacionales.
Desde entonces nuestros ríos con oro fluvial han sido literalmente destruidos. El nordeste antioqueño y bajo Cauca, el Chocó son zonas de depredación natural hasta las lágrimas de los seres humanos que ven esa destrucción de Antioquia y Chocó.
Ahora buscan, brutalmente, usar el asesinato del joven periodista Mateo, sacar dividendo electoral en favor de quienes han hecho las normas que permiten esa violencia.
La minería en Antioquia fue manejada por gobiernos departamentales silenciosos ante el paramilitarismo y el narcotráfico.
El manejo departamental de la minería con sus títulos mineros oscuros es un desastre.
Yo decidí nacionalizar la política minera en Antioquia.
Mi objetivo era entregar títulos a miles de mineros antioqueños, chocoanos, nariñenses sobre una explotación del oro racional sin depredación natural.
Presenté el proyecto de ley de reforma del código minero al Congreso. No ha sido discutido ni un segundo.
Las mafias del oro controlan parlamentarios suficientes para no dejar reformar el código minero.
La reforma es urgente y debe restablecerse el monopolio de la compra del oro en Colombia.
Ante la renuncia del congreso a debatir la ley de reforma minera adelantada por el uribismo y seguida por la mayoría del congreso, cogimos dos empresas...