
Señor presidente @petrogustavo, Hace algún tiempo planteé una propuesta similar a Hillary Clinton, tras sus críticas sobre el sistema penitenciario en mi país. Hasta hoy, sigo a la espera de una respuesta. Permítame entonces extenderle la misma invitación, con el mayor respeto. Si, como usted sostiene, en nuestro país existen “campos de concentración”, estaríamos frente a una situación que no admite términos medios, sino decisiones firmes en favor de la dignidad humana. En ese espíritu, El Salvador está dispuesto a facilitar el traslado del 100% de su población carcelaria, todos, incluyendo los llamados presos políticos y cualquier otro caso que considere viole su política del “amor y la vida”. Únicamente bajo una condición que entiendo será compartida por usted: deben ser todos. Porque si se trata de “campos de concentración”, incluso un solo detenido que permanezca allí sería inaceptable. Esta es una oportunidad histórica para consolidar su legado como el libertador que extendió la cuerda firme de la justicia, para sacar a miles del abismo de la exclusión.
























