
🇲🇽 | El lunes 27 de abril, en Nayarit, cayó Audias Flores Silva, “El Jardinero”, operador de alto nivel del CJNG y hombre de confianza de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. La captura la ejecutaron Fuerzas Especiales de la Secretaría de Marina en un operativo directo que lo sacó de circulación sin margen de reacción. No era un objetivo menor: Estados Unidos ofrecía 5 millones de dólares por su cabeza. Lo acusan de mover cocaína y heroína hacia su territorio, y lo señalan como pieza clave en la producción y trasiego en la costa del Pacífico mexicano. También cargaba historial: ya había estado preso en EE.UU. y fue detenido en 2016 por la emboscada contra policías en Jalisco, pero logró salir. “El Jardinero” no solo cuidaba la estructura, la operaba. Era ex jefe de seguridad del “Mencho” y uno de los nombres que sonaban tras su muerte en febrero. Su radio de acción incluía Nayarit, Jalisco, Zacatecas, Guerrero y Michoacán, zonas donde el CJNG ha consolidado rutas, laboratorios y control territorial. La caída ocurre en pleno reacomodo interno del cártel. No es un golpe aislado: es presión directa sobre la línea de mando. La pregunta ya no es si afecta al CJNG, sino quién toma ese espacio y cómo se va a disputar.

















