
Nenecho, ya es suficientemente difícil arreglar el desastre que dejaste en la ciudad como para tener que aguantar los delirios de tus largas madrugadas. El solo hecho de que aparezcas en una foto genera tanto rechazo que casi rompe el acuerdo de la disidencia. A Raúl lo aprecio como a un hermano; es mi amigo y compadre. Amo a mi esposa y a mi familia y, por el bien de la tuya, ocupate de tus problemas judiciales y buscá ayuda profesional.





















