Roberto Quijano@RobertoQuijanoL
Hace diez años fui estudiante de intercambio en Francia. Fue en una universidad pública donde el ratio mujer/hombre era 70:30. Califiqué para tomar todas mis clases en francés, por lo que tuve una experiencia local entre franceses.
Era impresionante lo hermosas, seguras e inteligentes que eran mis compañeras francesas. Muy intensas y apasionadas en sus creencias. Pensaba que solo era en mi facultad pero conocías a otras que eran igual.
Donde vengo puedes encontrar una que otra pero allí eran abundantes.
En la cafetería podían discutir de política, literatura y filosofía con tal elocuencia que un tercermundista como yo quedaba impresionado. Ni siquiera en las salidas nocturnas cedían al chisme banal.
Muy pocas tenían novio. Ya en aquel entonces se sentía la guerra entre géneros que hoy prevalece mundialmente. Los mismos hombres te lo decían, que las consideraban insufribles.
Como yo estaba de paso todo me parecía divertido.