پن کیا گیا ٹویٹ
Funky Pescado
10.5K posts

Funky Pescado
@FunkyPescado
Soy un pescadito de agua sucia infectado por la fiebre del sábalo por la noche, venenoso pero no mortal, adicto al humor ácido y las milanesas con puré
شامل ہوئے Haziran 2017
25 فالونگ39 فالوورز

@Trumperizar Y con razon si tiene pinta de que te va a robar no importa en que país esté
Español

@manmandangon Para hacer quilombo en las facultades es reglamentario ser un sapo parado? Anda a bañarte Cumbio!
Español

@PatrickAbrazos Ahora solo le falta las boludeces para hacer los malabares y elegir el semáforo, tal vez tenga que pelear con faca para ganarse el espacio
Español

@usdtermo Porque todas son horrendas? No falla, como que es requisito ser un mutante
Español

@EsTendenciaEnX Bueno señora ya está, sáquese la ropa de su nieta y continue con el tejido que esta quedando como una ridícula
Español

@fakealber La unica utilidad que le veo a este engendro es como abono...no sirven ni para experimentar con medicamentos
Español

@porqueTTarg Tiene piojos el gordo este que tanto se toca las clinas!? Dejen de darle difusión a estos mutantes
Español

Se habla de cómo se llegó a la Luna, pero casi nunca de cómo salieron de ella.
La escena es simple: dos astronautas dentro de un módulo del tamaño de un ascensor, sentados sobre la única máquina que podía sacarlos de la superficie lunar. Si ese motor fallaba, no había plan B. No existía un “rescate”. Era despegar… o quedarse ahí para siempre.
El Módulo Lunar “Eagle” dejó atrás sus patas, su base y todo lo que no fuera estrictamente necesario. Solo despegó la parte superior: un cascarón ligero con un motor hipersensible que debía encenderse una sola vez y sin margen de error.
El 21 de julio de 1969, Armstrong y Aldrin activaron el motor de ascenso. No hubo cuenta regresiva épica ni música heroica. Solo un encendido limpio, una vibración corta y el Eagle levantándose en silencio absoluto, dejando una nube de polvo que tardó segundos eternos en asentarse.
Mientras subían, el módulo tuvo que ejecutar una coreografía precisa para encontrarse con el Módulo de Servicio y Mando, donde Michael Collins los esperaba en órbita. Un error de ángulo, de velocidad o de sincronización… y no había segunda oportunidad.
El acoplamiento fue perfecto. Se transfirieron, sellaron la nave, soltaron el Eagle y lo dejaron morir en órbita lunar. Desde ahí, el viaje de regreso a la Tierra ya era “simple”: encender motores, tomar trayectoria y caer en el Pacífico.
Así fue la salida del Apolo 11: nada de tomas hollywoodense, solo ingeniería al límite, un motor que debía funcionar sí o sí, y dos humanos apostando su vida a una chispa exacta en el vacío.
Español






















