Jesús Melga@CJ_Melga
El primer tiempo de Paraguay fue lo más cercano a los primeros partidos de esta era de Alfaro. Prioridad a cubrir espacios, orden en la marca y juego de contras con salidas rápidas, sin posesión estéril. En el segundo tiempo Paraguay se quiebra, pierde el orden por un ímpetu inentendible de adelantar líneas de manera desproporcionada. Ya con el resultado abajo mostró rebeldía e ímpetu, con buenos momentos de presión y agresividad para recuperar la pelota. Interesantes conexiones cuando se estuvo obligado a buscar el arco rival. Pero la desatención de unos minutos terminó sentenciando el partido. Hay errores que, por una cuestión de estilo de juego, Paraguay no puede conceder, y lo hizo.
Esta selección no está preparada para jugar al golpe a golpe, no es el camino. El retroceso a destiempo y con poca gente cuando se pierde la pelota es producto de un desorden que no podemos permitirnos. No se puede atacar de manera desprolija asumiendo riesgos innecesarios. Paraguay no es eso, se debe priorizar otro juego y llevar el trámite a donde conviene. Hay un libreto que se adapta mejor a nuestras características y salir de él es contraproducente.
Sin Enciso somos incapaces de ofrecer algo distinto, y esa dependencia puede ser un problema para Alfaro. Debe haber un juego colectivo que lo complemente, no que dependa de él. Paraguay tiene que ofrecer solidez entre líneas para que los distintos, como Enciso, rompan el libreto desde su individualidad. A eso se refiere Alfaro cuando habla de ser competitivos. Paraguay debe garantizar orden como prioridad de su sistema, apartir de ahí lo demás se hace más fácil.
En líneas generales, el balance de estos amistosos expone que Paraguay, cuando priorizó orden e intensidad y se mantuvo dentro de su libreto, pudo ser competitivo por momentos. Alfaro debe lograr sostenibilidad sabiendo mejor que nadie en que escenarios se puede competir a un nivel respetable. Hay que tener la serenidad e inteligencia para manejar las emociones y reconocer cuándo tomar riesgos, teniendo siempre como prioridad estar bien posicionados en cancha. Buenos momentos, cosas por corregir, pero las sensaciones son buenas.