soy yo solita, pidiéndole a Dios todos los días que me ayude, que no me suelte nunca, que me de fuerzas para salir adelante y que me proteja en cada paso. Solo él conoce mi corazón.
Nadie puede usar mi pasado en mi contra. Me siento en la mesa y te cuento todo, de principio a fin. Reconozco mis errores y fallas. He hecho las paces con las partes más oscuras de mi vida. Lo que para ti es un chisme, para mí es la historia de mi vida.