Cuanta tristeza, de esas que parten el alma y dejan el corazón destrozado. Saber que partió Humberto Acosta, es ver partir el periodismo sobre béisbol bien hecho y por mucho tiempo. Inteligente, respetuoso, ocurrente, de prosa excepcional, su lenguaje y estilo únicos, la definición del profesional a carta cabal. Pero sobre todo, es ver irse a alguien genuinamente bueno, jamás un si o un no durante más de dos décadas trabajando con él. Decente, honesto, compañero, amigo. Lo admiré al leerlo, disfruté trabajar con él y por eso hoy tanta tristeza. Venezuela ha perdido a uno de sus más grandes periodistas deportivos, escuela. Hasta sus familiares y amigos, comparto su dolor. QEPD Humberto Acosta.