Susana
24.1K posts


Ya casi es hora de regresar a casa 🌎
El amerizaje de la misión @NASAArtemis II está previsto para el 10 de abril a las 8:07 p.m. EDT. En este video, Liliana Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación, te explica cómo será esta operación.
Español

@NASA @NASAArtemis Love and good wishes from Mexico 🇲🇽. I’m in love with the mission and the crew 😍
English

There's a lot to process on Day 8 of the @NASAArtemis II mission. With Earth in view from Orion's windows, the astronauts are packing up and reflecting on their lunar journey.
English

Susana retuiteado

Esto no fue escrito por mí, pero tocó profundamente mi corazón…
"Recibió 39 azotes porque 40 eran conocidos por matar a un hombre. Ellos lo querían con vida. Arrancaron mechones de su barba y su cabello desde la raíz. Lo querían con vida. Lo patearon, golpearon y escupieron por horas, hasta que no quedó una sola parte de su cuerpo sin estar cubierta de sangre. Lo querían con vida.
Le clavaron una corona de espinas en la cabeza con tanta fuerza que se incrustó en su piel. Lo querían con vida. Después de horas de ser golpeado, burlado, azotado, flagelado y torturado, lo hicieron caminar con una cruz. Lo obligaron a cargarla. Un madero áspero, con astillas clavándose en heridas abiertas. Lo querían con vida.
Querían que sintiera cada gota de dolor que podían causarle. Él tenía que sentirlo para poder sanarnos. La crucifixión fue históricamente una de las muertes más crueles y tortuosas que un ser humano podía enfrentar. Horas y horas de sufrimiento. Un sufrimiento que muchos de nosotros ni siquiera podemos imaginar, porque esa crueldad no es normal, no es algo que nuestra mente pueda comprender.
Celebramos la Pascua con colores pastel, niños felices buscando huevos y chocolate. Pero la verdad es que no hubo absolutamente nada feliz en el día en que Jesús murió. Fue cruel, sangriento y doloroso.
Él pudo haberlo detenido todo. Pudo haber llamado a todos los ángeles del cielo para destruir a cada persona que gritaba: “¡Crucifíquenlo!”. Pero no lo hizo. Sabía que para tener un domingo, primero tenía que haber un viernes. Sabía que para tener gozo, hay que cargar la cruz.
Ese día, Él lo sintió todo. Sintió el dolor de un corazón destrozado al ver morir a un hijo. Sintió el peso de una vida al borde del abismo. Llevó la carga del dolor, de la pérdida, del sufrimiento que muchas veces sentimos cuando la vida deja de tener sentido.
En esa cruz llevó al pecador y al justo, al culpable y al inocente. Igualó a todos y dijo: TODOS VALEN. Sabía que debía cargar la cruz. Nunca prometió que la cruz que llevamos en esta vida sería ligera. La de Él no lo fue. Pero sí prometió algo: que el domingo viene.
No importa cuán pesado sea tu viernes. En lo económico, emocional, mental o físico… el viernes pesa. La cruz pesa y parece que vas a caer. Pero su promesa es esta: no te dejará cargarla sola.
¿Qué tipo de rey bajaría de su trono por algo así?
Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, lo hizo. Por ti. Por mí. Lo hizo todo por nosotros. Sí, es pesado… tan pesado que a veces sientes que no puedes dar un paso más. Pero levanta la mirada… porque el domingo viene."

Español

Artemisa: volver a la Luna, ¿competencia o ciencia?
«No hay hazaña más sospechosa que aquella que no se repite.»
Sacarías
Mucho antes de que el hombre pensara en llegar a Selene, la Luna ya se había convertido en diosa, en límite, en ciclo biológico y astronómico, en poesía… Desde la mitología griega, la Luna representa antorcha y oscuridad, luz y sombra. Para los griegos, Artemisa no es una diosa tranquila, ni callada, ni indiferente: es misteriosa, es lo que no se mira ni se toca; Artemisa no se posee; solo en la imaginación se contempla.
Durante siglos, la Luna fue un reloj del tiempo; para la mujer, un péndulo. En 1969, Neil Armstrong, en la misión Apolo 11, holló con sus plantas la virginidad del suelo lunar; se dijo en aquel momento “que era un pequeño paso para un hombre y un gran paso para la humanidad”. Desde entonces, han pasado seis misiones a la Luna, un puñado de horas y un silencio de muchos años. Durante más de medio siglo no volvimos. Ninguna insistencia, ninguna continuidad. Demasiado tiempo para ser normal. Esa interrupción abrió la sospecha, y por ahí se coló la intriga: ¿realmente estuvimos ahí? La duda no nace de la ignorancia, sino de una intuición incómoda: lo verdaderamente importante no se abandona. Pero la evidencia es contundente. El programa Apolo dejó huellas imposibles de falsificar: muestras lunares, instrumentos que aún responden desde la superficie, registros de otras potencias. Sí llegaron, sí llegamos. Y, sin embargo, nos fuimos.
La realidad es más inquietante que cualquier supuesta conspiración; la verdad siempre surge a la superficie. No nos detuvo una dificultad, sino una falta de voluntad, una falta de propósito. El cohete Saturn V dejó de fabricarse no porque fallara, sino porque dejó de ser necesario. Solo en el proyecto del Apolo 11 trabajaron cerca de 400 mil personas; se cerraron fábricas, se dispersaron ingenieros, se desmanteló la intención. No hubo un fracaso, sino un desinterés.
Hoy, el programa Artemis II anuncia el regreso: promete rodear la Luna y preparar un nuevo alunizaje. El nombre no es casual: Artemisa, la diosa que no se deja poseer. La humanidad, con esta ocasión, completará siete viajes a la Luna, y este dato no solo es una cifra, sino una advertencia. Siete días ordenan el tiempo, siete notas sostienen la música, siete colores visibles aparecen al descomponer la luz; siete niveles han descrito, desde lo antiguo, cualquier proceso de transformación. El siete marca un ciclo completo. La ausencia humana de la Luna ha atravesado ese ciclo. No volvemos fortuitamente: volvemos después del olvido, volvemos por destino.
En 1969, los norteamericanos fueron a demostrar poder frente a la URSS; hoy regresan, quizá sin saber con claridad qué quieren sostener frente a los chinos. Ese es el verdadero riesgo. Si el regreso repite el gesto de Apolo —llegar, plantar símbolos y retirarse—, confirmará algo inquietante: que la humanidad es capaz de hazañas extraordinarias, pero incapaz de darles sentido.
La Luna no necesita ser conquistada. Nunca lo necesitó. Lo que está en juego no es su superficie, sino nuestra coherencia. Porque toda frontera atravesada exige una transformación. Y nosotros cruzamos esa frontera… sin cambiar; seguimos siendo los mismos. El escenario ha cambiado, pero nosotros seguimos siendo los mismos, con los mismos miedos, con las mismas pasiones, con los mismos vicios, pero también con las mismas virtudes. Lo que hagamos, lo que seamos, es lo que dejaremos a nuestros descendientes: a nuestros hijos y nietos, un legado de vicios o una herencia de virtudes.
Artemisa no es un destino. Es un límite. Y esta vez, el juicio no será sobre si podemos llegar, sino sobre si tenemos algo que hacer cuando lleguemos.
eluniversal.com.mx/opinion/jorge-…
Español
Susana retuiteado

@saahedo @CHAYANNEMUSIC Happy birthday! 🧡🐬
English

Cuando es tu cumple y en la oficina saben que amas a @CHAYANNEMUSIC y a los Miami Dolphins 🐬🩵


Español

@saahedo @CHAYANNEMUSIC Feliz Cumpleanos!
Cementon, PA 🇺🇸 Español

@che_delfin Si, la temporada pasada estuvo muy mal pero yo si creo que el equipo de alguna manera lo rompió; se sabía su historial de lesiones y no se le protegió. Mil cosas q todos sabemos pasaron, espero q le vaya muy bien, yo lo seguiré apoyando y siempre por encima de todo a mi equipo!
Español

La verdad que es una persona que me hizo pasar por todos los estados: amor, enojo, ira, comprensión, compasión, indiferencia y por último, pena.
Acá te das cuenta que un poco cansado de todo esta.
El final de relación que tuvo con Dolphins, fue traumático para todos.
Creo que lo terminó tapando el agua de los mares de La Florida.
Eso y sumado a las contusiones.
Ojalá que encuentre la felicidad en Falcons, que sea feliz jugando al deporte para el que se preparó.
La franquicia por sobre los jugadores. Siempre!
#nfl #MiamiDolphins #GoFins #Phinsup
Brendan Tobin@Brendan_Tobin
🤨
Caseros, Argentina 🇦🇷 Español












