
Hay formas de ganar y comportarse en la victoria. Una es como Alisson, que fue a consolar y felicitar uno a uno a los japoneses. Otra es como Matheus Cunha, que se fue hacia Kento Shiogai, que había dicho que Brasil no era la misma de antes y que podían ganarle, para recordarle que su país tiene 5 Mundiales y Japón está abajo. Tú escoges.



























