Juanjo

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@2025lisococo

Paladea cada instante, especialmente los buenos.HAMAS ASESINOS #TeamFachosfera#YoConLaUCO🇪🇦🇮🇱

donde vive la moral Katılım Ekim 2023
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Juanjo@2025lisococo·
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@2025lisococo Muchas gracias. 😊🌲🍃🔆
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Buenas noches.🌙✨️🌠 📸 Mía.
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Khaleesi
Khaleesi@ReinaKhalesi·
Raquel necesita que hagamos visible su historia y que se le ayude. RT por favor 👇🏼
Froilán I de España 🇪🇸@FroilLannister

La historia de Raquel y su hijo recién nacido, Teo y de toda su familia merece ser escuchada. Raquel viajaba en el Iryo accidentado en Adamuz, junto a Iván, su pareja, y Ana, su hermana. Ella fue la que salió peor parada y todavía sigue en el hospital, en la UCI. La mujer estaba embarazada de 4 meses cuando ocurrió el accidente. Gracias a Dios y, a pesar de la gravedad de sus heridas, ha podido dar a luz hace escasos días a su hijo Teo, el bebé que se ha convertido en el milagro tras la tragedia. Aunque todavía está en cuidados intensivos, pronto subirán a Raquel a planta y, esperemos, después recibirá el alta, pero debido a las heridas recibidas va a necesitar una serie de cuidados y rehabilitación cuando salga del hospital cuyo coste no puede afrontar su familia pero que podrá sufragar la compañía de seguros. El problema es que Raquel no está en condiciones de personarse en el caso que está investigando el accidente, condición necesaria para poder acceder a las indemnizaciones que ayudarán a sufragar los gastos médicos, por lo que sus padres tienen que obtener antes, vía juzgado, la curatela de su hija para poder personarse ellos en su nombre, pero los plazos se alargan y el momento de costear unos carísimos tratamientos se les echan encima. Durante estos meses de sufrimiento, la familia apenas ha recibido apoyo de las instituciones ni se han interesado por ellos. Sólo la del alcalde de Málaga, Paco de la Torre, que les ha llamado en varias ocasiones para interesarse. El Ministro Puente ni está ni se le espera, por supuesto. Os rogaría que compartierais todo lo posible esta historia para que toda la gente que sea posible la conozca. Tal vez así, si recibe la atención necesaria, conseguiremos entre todos que se aceleren todos los trámites. Por la familia de Raquel. Por Raquel. Y por Teo, su pequeño bebé que merece que su madre esté con él lo antes posible.

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EL ESPAÑOL
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🔴 #URGENTE | Jueces de instrucción de Madrid vuelven a salir en apoyo a Peinado: "La ley es igual para todos, sin privilegios" dozz.es/ownma1
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Feliz tarde a tod@s !! Hasta luego.🌲🍃🌳🔆👋 📸 Mía.
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Jhoncrack.🇪🇸
Jhoncrack.🇪🇸@Jhoncrack_4·
Un delincuente le robó el teléfono a un jubilado y cuando cruzó la calle lo destrozó un autobús. Murió a causa de las heridas. Espero que el teléfono se encuentre bien.
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Atlético Play
Atlético Play@AtleticoPlay·
🗣️🎙️ Oliver Kahn, sobre la actitud del Real Madrid: “Hay que ponerle freno a esto. No pueden seguir saliéndose con la suya. Siempre acaba en caos cuando las cosas no van como quieren; actúan como si cada decisión arbitral correcta tuviera que favorecerles. Y esta noche no fue diferente. Ya lo hicieron contra nosotros la temporada pasada, y aquí estamos otra vez. Es inaceptable y hay que pararlo. Sinceramente, dice mucho de cómo han conseguido ganar 15 Champions.”
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The Husky
The Husky@Mr_Husky1·
She left a $4 tip on a $47 grocery order and taped a note to the door: “Please just leave it. I’m okay. Thank you for coming.” I almost did. I almost dropped the bags and moved on to the next stop. But something told me to knock. It took a while before the door opened. An older man—late seventies maybe—stood there with a walker, dressed neatly like he was expecting company. His hands trembled, but he held himself with quiet pride. “I said to leave it,” he told me, not unkindly. Just tired. “I know, sir. I just wanted to make sure everything got to you okay.” He glanced at the bags, then at his walker, then back at me. He didn’t say a word. “Let me bring them in,” I offered. He stepped aside. Inside, everything was tidy but worn—like a life lived carefully. The carpet was thin in the paths he walked every day. The furniture was old but clean. Nothing extra. Nothing wasted. As I unpacked the groceries, I noticed a notepad on the table. Every item was written out, priced, crossed out, recalculated. Over and over until it fit what he could afford. He had planned this trip down to the penny. “My daughter used to come Saturdays,” he said from the doorway. “She moved to Phoenix. New job.” “That’s far.” He nodded. “She calls.” No bitterness. Just truth. The fridge was nearly empty. A couple eggs. Butter. Instant coffee. Seven prescription bottles lined up by the window. Seven. “I manage fine,” he added, straightening a little. And I believed him—because he had probably managed his whole life. But now “managing” meant choosing between medicine and meals. Stretching time, stretching money, stretching everything. “Did you work?” I asked. “Thirty-one years. Sheet metal. Union.” A small, proud smile. “Hard work.” Thirty-one years of it. And now this. I told him I’d be right back. I drove to a nearby deli and bought what I could—hot food, bread, fruit, a few things that didn’t require planning or counting. When I came back, he was sitting at the table, notepad closed. I set everything down and started putting it away. He watched quietly. “Son,” he said, voice catching. “You didn’t have to do that.” “I know.” He looked at his hands—scarred from decades of work, wedding ring worn thin. I left before it got too heavy. Sitting in my car, I kept thinking about it. We call people like him the backbone of this country. We honor them in speeches and posts. But somehow, they end up alone—doing math at a kitchen table, trying to make survival add up. He gave thirty-one years building things with his hands. He deserved more than that note on the door. Check on someone this week. Not a text. Show up.
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Athletic Club
Athletic Club@AthleticClub·
🖤 El @AthleticClub y toda la familia athleticzale estamos contigo en estos duros momentos, @8JULENGUERRERO Lamentamos profundamente el fallecimiento de tu mujer, Elsa Landabaso. Gugan bego. #AthleticClub 🦁
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Juanjo
Juanjo@2025lisococo·
Maravillosa historia,y con imágenes por si alguien duda
Kayakestable@kayakestable

Hace 19 años, un entrenador de baloncesto de secundaria puso a su gerente de equipo en un partido durante los últimos cuatro minutos. El chico nunca había jugado un solo minuto de baloncesto competitivo en su vida. Anotó 20 puntos. Jason McElwain fue diagnosticado con autismo severo a los dos años. No habló hasta los cinco. No pudo masticar comida sólida hasta los seis. Usó pañales durante la mayor parte de su infancia temprana. Como bebé, era rígido, no hacía contacto visual y se escondía en las esquinas lejos de los otros niños. Intentó entrar al equipo de baloncesto de su escuela todos los años y lo rechazaron cada vez. Demasiado pequeño. Demasiado delgado. Apenas medía 1,68 metros y pesaba unos 54 kilogramos. Pero amaba tanto el juego que su madre llamó a la escuela y preguntó si había alguna manera de que pudiera involucrarse. El entrenador creó un rol de gerente de equipo para él. Durante tres años, McElwain asistió a todos los entrenamientos y todos los partidos. Llevaba camisa y corbata en los días de partido. Corría ejercicios, repartía agua, llevaba las estadísticas y vitoreaba cada canasta como si la hubiera anotado él mismo. El 15 de febrero de 2006, en el último partido en casa de su último año escolar, el entrenador lo dejó vestirse con una camiseta oficial y sentarse en el banquillo. Con cuatro minutos restantes y una ventaja cómoda, el entrenador lo envió a la cancha. Su primer tiro falló. Su segundo falló. Entonces algo cambió. Encestó un triple. Luego otro. Luego otro. Sus compañeros de equipo dejaron de tirar por completo y solo seguían pasándole el balón. Encestó seis triples y un de dos puntos. 20 puntos en cuatro minutos. El máximo anotador del partido. Cuando sonó la bocina final, toda la multitud invadió la cancha y lo levantó sobre sus hombros. Su madre tocó al entrenador en el hombro, entre lágrimas. “Este es el regalo más bonito que le podrías haber hecho a mi hijo”. McElwain ganó el Premio ESPY al Mejor Momento en el Deporte ese año, superando a algunos de los nombres más grandes del deporte profesional. Ahora tiene 36 años. Trabaja en un supermercado local, entrena baloncesto, ha corrido 17 maratones incluyendo cinco Maratones de Boston, y viaja por el país dando charlas sobre no rendirse nunca. Cuando le preguntan sobre esa noche, su entrenador aún se emociona. “Que él entrara y aprovechara el momento como lo hizo fue ciertamente más de lo que jamás esperé. Yo estaba hecho un desastre emocional”.

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Jhonf Fonseca
Jhonf Fonseca@Jhonffonseca·
EL GENERAL ROBERTO VANNACCI LO DICE CLARO Y FUERTE: «¡No quiero despertarme mañana en Italia con la Piazza del Duomo invadida por multitudes rezando al Alá, con escuelas cerradas por el Ramadán y con mezquitas instaladas dentro de las aulas de nuestros hijos!» ¡ITALIA NO SE RINDE! ¡RECHAZA EL ISLAM!
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