Te quiero físicamente, querido mío, por tu cuerpo y por tu inteligencia despierta, y espiritualmente, Dios sabe por cuántas cosas más.
— Sylvia Plath. Diarios completos.
Hay un amor que yace dentro mío, creciente en sí mismo por la carencia de otro ser, sin embargo espera expectante, no impaciente sino elocuente, porque sabe que aquello que está destinado a ser, sucede naturalmente.