Porque el control total no existe. Es una ilusión.
Podremos controlar ciertos aspectos de nuestras vidas, pero hay situaciones -externas, como nuestros propios sesgos cognitivos- que se nos "escapan de las manos".
Y entre más buscamos ese "control" más nos descontrolamos nosotros mismos... Más nos estresamos en no poseerlo.
Y nos alejamos de lo que realmente importa... Algo que todos buscan, pero que pocos encuentran: PAZ.