
El discurso del Gobernador Axel Kicillof volvió a girar en torno a la confrontación con Nación. Pero mientras se profundizan los relatos ideológicos totalmente aburridos, los bonaerenses siguen esperando respuestas en salud, educación, seguridad e infraestructura.
La Provincia no puede vivir en disputa permanente: cuando no hay articulación y diálogo institucional, el costo lo pagan los vecinos. Es hora de dejar los firuletes para la tribuna de lado y priorizar gestión, acuerdos y resultados concretos.
Deseo que tanto el Gobierno Nacional como el Provincial abandonen las disputas sin sentido, de las cuales somos rehenes todos los bonaerenses.
Español
















