🇨🇳Mientras Trump visitaba Beijing, los ciudadanos chinos dieron su opinión sincera ante los medios.
Una joven lo resumió perfectamente.
“Trump no actúa como un líder nacional… parece más un celebrity de internet, buscando atención todo el tiempo. Sus acciones se centran solo en sí mismo.”
Los chinos notan claramente la diferencia entre una China en pleno desarrollo y un estilo superficial y egocéntrico.
China recibe a los líderes del mundo con respeto y civilización… pero su pueblo no se deja impresionar por shows.
¿Qué te parece la percepción de los ciudadanos chinos sobre Trump?
@AlertaNews24 Cuidado con cagarte en mao o en la puta madre de Xi GIn pin que te fusilan como a los 10.000 chinos fusilados por criticar al mamon del Xi. meteros la granja por donde amargan los pepinos.
🇨🇳 | China inaugura la granja solar marina más grande del mundo.
2.3 millones de paneles solares. 2.934 plataformas de acero. 11.736 pilotes hincados en el fondo del océano. Construida para resistir vendavales de fuerza 11 y hielo marino.
@IdafeMartin El financial time, aun no ha entendido lo del fijo discontinuo… ni siquiera yolanda diaz fue capaz de explicarlo, como para que lo explique un anglosajón.
De los 11,1 millones de puestos de trabajo creados en la Unión Europea de 2021 a 2025, España creó 2,8 millones, el 25,2%.
Siendo su población el 11,0% de la población de la UE.
Francia 1,7 millones.
Italia 1,5 millones.
Alemania 1,4 millones.
Son datos del Financial Times.
Ramoncín a Ayuso: "La ignorancia es muy osada. Cuando habla de los cráneos de la calle Guatemala, explicarle que en ese mismo tiempo la Inquisición quemaba a la gente. Pero si quiere buscar cráneos... Siguen estando en las cunetas. De una guerra de hace solo 80 años, no 500 años"
@mjmonteroc Hay que tener nula vergüenza para salir de casa con todo lo que sabemos de ti y de tus novios. Volverás de administrativa del servicio andaluz de salud tras pasar por el talego
Gracias a todo mi equipo y a todos y todas las que habéis hecho posible esta campaña. Pero, sobre todo, gracias a todas las personas que no se resignan y siguen creyendo que Andalucía va a cambiar.
Este año no estaremos en Eurovisión, pero lo haremos con la convicción de estar en el lado correcto de la historia.
Por coherencia, responsabilidad y humanidad.
@DanielBejarano_ Madura en China, igual pasas a formar parte del grupo de 10.000 chinos fusilados al año por el partido comunista chino y ahí, ya habrás madurado del todo.
Mientras Trump y los grandes CEOs del capitalismo van a China a negociar y a arrodillarse ante el liderazgo del Partido Comunista, por aquí todavía meten miedo con el cuento de que “nos van a volver comunistas”.
¿Ya es hora de madurar, no?
Captura Regulatoria
En la Universidad de Chicago de los años 70, un economista llamado George Stigler, premio Nobel en 1982, diseccionaba con bisturí implacable el mito del Estado regulador benevolente. Observaba cómo las agencias creadas para «proteger al público» terminaban, con el paso del tiempo, sirviendo a los mismos intereses que debían vigilar. No era corrupción de unas cuantas manzanas podridas: era el resultado predecible de los incentivos. Los regulados tienen mucho que ganar concentrando recursos en presionar, mientras los ciudadanos dispersos apenas notan el costo por cabeza. Así nació la «captura regulatoria»: las agencias terminan controladas por la industria, los lobbies o los ideólogos internos que supuestamente deben domesticar.
Stigler lo explicó con frialdad matemática: la regulación no es un bien público neutral, sino un bien privado que se compra y se vende en el mercado político. Los reguladores necesitan información, votos, empleos futuros y financiación; los regulados se los ofrecen a cambio de reglas que levanten barreras de entrada, eliminen competencia incómoda o repartan subsidios. El resultado es un «cartel estatal» disfrazado de interés general.
Esta dinámica, que parecía un vicio del capitalismo sucio, revela su máxima potencia cuando se aplica al socialismo y sus variantes. En los regímenes comunistas el Estado es simultáneamente regulador, juez, productor, propietario y árbitro. La captura ya no es parcial, es «captura total». La nomenklatura soviética, esa nueva clase parasitaria que Milovan Djilas denunció con asco, no regulaba a las empresas; era la empresa. Controlaban los medios de producción y los medios de represión. El resultado fue la economía más capturada de la historia: fábricas que producían chatarra porque los directores respondían a cuotas políticas, no a la demanda real; koljoses que arruinaban la tierra porque los comisarios capturaron la planificación agrícola. Cuando cayó el Muro, no se derrumbó una economía; se desmoronó un gigantesco esquema de rent-seeking (búsqueda de ganancia) institucionalizado.
En la izquierda democrática del siglo XXI la captura adopta formas más sofisticadas y, por eso mismo, más repugnantes. Las agencias «ambientales» son capturadas por empresas «verdes» que viven de subsidios y mandatos de energías renovables, mientras ignoran la física elemental de la intermitencia y la densidad energética. Los burócratas educativos son capturados por sindicatos docentes que defienden con uñas y dientes el monopolio público, aunque los informes PISA muestren año tras año el naufragio sistemático de la educación pública y de que los padres hartos clamen, suplicantes, por «vales educativos» y «escuelas libres» que les devuelvan algo de control sobre el futuro de sus hijos.
Las oficinas de «igualdad» y «antidiscriminación» terminan en manos de activistas woke que convierten la ley en un arma de caza contra los disidentes, mientras las verdaderas víctimas de discriminación esperan en la cola.
Todo ello financiado, por supuesto, con impuestos de la clase media y ganancias de las grandes corporaciones que aprendieron a surfear la ola regulatoria: «capitalismo de amigotes con bandera arcoíris», le llaman algunos. Los mismos que ayer exigían más Estado para «controlar a las multinacionales» hoy son las multinacionales que financian tanques pensantes progres y contratan ex-reguladores a sueldos obscenos. La ironía es tan deliciosa que duele.
Los ingenieros sociales de izquierda siguen vendiendo el cuento del «Estado regulador benevolente» como si fuera un ente platónico inmune a los incentivos humanos. Cada nueva agencia, cada nuevo ministerio de la «transición ecológica», cada comisariado de la «diversidad» se convierte en un gran feudo donde se reparten los presupuestos, los contratos y el poder. La entropía burocrática crece, la corrupción se institucionaliza y el ciudadano de a pie paga la factura en impuestos, precios inflados y libertades recortadas.
Mientras tanto, las soluciones que realmente erosionan la captura (competencia real, propiedad privada clara, reglas generales y estables, responsabilidad electoral dura) son precisamente las que la tribu roja demoniza como «neoliberalismo salvaje». Prefieren un Estado hipertrofiado que promete protegerte de los lobos y termina siendo el lobo más grande, con credenciales académicas y fondos públicos.
La captura regulatoria no es un fallo corregible con «más democracia participativa». Es la ley de hierro de cualquier sistema donde el poder coercitivo se mezcla con los intereses económicos sin contrapesos efectivos. Y en eso, como en tantas otras cosas, el socialismo no representa la superación del capitalismo: representa su forma más obscena y completa.
@sanchezcastejon Con tus mentiras y tus trampas nos espera un futuro similar al que nos dejó Zapatero en 2011. Acabaremos con recortes del 40% en pensiones y tu, en República Dominicana con todo lo robado. Sinvergüenza.
Le doy gracias a Dios por permitirme estar viva para presenciar cómo la supuesta nación más poderosa del mundo (EEUU) se fue a pedirle y rogar por ayuda a la VERDADERA nación más poderosa del mundo (China).
El aura alrededor de Xi Jinping lo dice TODO