
Kesia es la madre de la primera víctima de la cacería racista de Torre Pacheco. A su hijo lo patearon. Lo arrastraron. Rompieron botellas de cristal para clavárselas. Cargos públicos de Vox compartieron los vídeos y jalearon la agresión. A un crío de 16 años. Quieren deshumanizar al inmigrante, al español hijo de inmigrantes, a cualquiera que se salga de su canon y a los que no pensamos como ellos. Pero no lo van a conseguir. Las bestias son ellos. España es mejor que ellos.















