
Astrid Depablos
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Antes de ser trader, tenía un trabajo a tiempo partido. Si lo soy a día de hoy, es gracias a que no tenía distracciones en aquel momento. Evitaba quedar con amigos (alguno algún domingo y ya) estaba 100% focalizado en trading y el NO era algo que no podía ocurrir. Tiempo libre, mañanas, tardes, noches… Todo era estudiar por y para trading. Todo se basada en producir y en ahorrar. No tenía novia, apenas amigos, ni Playstation, ni videojuegos, ni TV… Nada. Solo un portátil que me había regalado mi abuela y mis ganas de avanzar. Vivía en aquella nave con un internet que a duras penas llegaba la señal. Las distracciones eran cero. Nada de familia. Nada de amigos. Nada de ocio. Solo había una meta. Desaparecí por 5 años. Estaba yo solo ante el mundo. O estudiaba, o estudiaba. Leer, buscar patrones y recopilar datos era mi realidad. ¿Me gustaba? No. Pero no tenía otra opción. Siempre digo que el trading no me apasiona, para mi es solo mi trabajo. Aquella realidad era mi única forma de salir de donde vivía y era la única solución a poder llenar la nevera en el futuro. El fracaso no era una opción. Estaba en modo supervivencia. A día de hoy veo que mucha gente no llega o no tiene ganas (lo desean, pero no quieren) veo que todo el mundo tiene una economía medianamente estable, una familia, comida en la nevera y prácticamente todo bien… El problema es la comodidad y con estudiar 1h al día lo siento pero no sirve de nada. La gente tira demasiado tiempo y el compromiso es nulo. Llegará un punto en el que debas anteponer a tu familia y sueños ante esto, y yo por cuestiones de la vida y del destino, solo tenía esto. Ni papi ni mami estuvieron ahí ni me pagaron la carrera, ni el coche ni la casa. O te obsesionas con esto hasta que te sale, o las probabilidades de llegar son jodidamente bajas.


































